Piden para Abu Dahdah la condena más larga de la historia de España

Alfonso Torices MADRID

ESPAÑA

El acusado por el 11-S se enfrenta a una petición fiscal de 62.500 años de prisión El total de la pena para los 24 imputados podría acercarse a los 200.000 años

14 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional solicitará el mes próximo casi 200.000 años de cárcel para los 24 presuntos miembros de la célula española de Al Qaida, por considerar que sus principales líderes dieron apoyo logístico y financiero al comando suicida, liderado por Mohamed Atta, que el 11 de septiembre de 2001 estrelló dos aviones contra las Torres Gemelas de Nueva York. El fiscal acusa al líder del comando radicado en España, Imad Eddin Barakat Yarkas, Abu Dahdah , y a sus hombres de confianza, Driss Chebli y Ghasoub Al Abrash Ghalyoun, de ser cooperadores necesarios y cómplices en la masacre y pide para cada uno de ellos la que sería la condena más larga de la historia. Estima probado que, en julio de 2001, facilitaron y dieron cobertura y apoyo a la reunión celebrada en Tarragona por varios líderes del comando suicida del 11-S, donde se planificaron las últimas fases de los atentados en Estados Unidos. En la reunión estuvieron presentes, entre otros, Mohamed Atta y Ramzi Bin Al Shibh, el prófugo y presunto planificador de los atentados de Nueva York y Washington. Ghalyoun podría haber facilitado al comando un vídeo muy detallado de los rascacielos del centro de Manhattan, que grabó en Nueva York durante su estancia en 1997. 25 años por muerto El escrito de acusación pide para cada uno de los tres acusados 25 años de cárcel por cada asesinato del World Trade Center y calcula los muertos en el atentado en unos 2.500, por lo que la pena a imponer por cabeza sería de 62.500 años de cárcel y la suma de las tres, 187.500 años. Sin duda ninguna, se trata de la mayor acusación penal registrada por un tribunal español, pues las más importantes hasta ahora correspondían a masacres de ETA y no habían superado los 3.000 años de cárcel por acusado. Pero si la petición penal del fiscal es alta no lo es menos la reclamación de responsabilidad civil, por la que le pide a cada uno de los tres principales acusados la entrega a los familiares de las víctimas de entre 751.000 y 893.000 billones de euros. Los 24 procesados, entre ellos el periodista de Al Yazira Taysir Alony, el musulmán español José Luis Galán y el presunto cerebro financiero de la célula, Ghaleb Kalaje, están acusados de pertenencia a banda armada y de otros delitos como tenencia de armas o explosivos, falsificación de documentos y estafa. El escrito considera que Kalaje y sus socios entregaron entre 1996 y 2001 a Abu Dahdah, al comando del 11-S, al grupo palestino Hamas y a organizaciones terroristas islamistas de Yemen, Turquía y Bélgica, entre otras, unos 669.744 euros. El fiscal explica que este grupo, inicialmente autodenominado Soldados de Alá, se creó en 1995 a través de la relación fraternal entre Abu Dahdah y algunos de los más importantes dirigentes mundiales de Al Qaida, como Abu Qatada o Abu Mjusad, y tuvo su base de reuniones en la mezquita madrileña de Cuatro Caminos.