Don Juan Carlos promete que España será el principal valedor del país magrebí en Europa El monarca pide el respaldo de Rabat a la alianza de civilizaciones de Zapatero
17 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Los Reyes de España, en una ofrenda tradicional de leche y dátiles en presencia del rey Mohamed VI El viaje de Estado a Marruecos que ayer iniciaron los Reyes de España dio sus primeros frutos. Mohamed VI se comprometió ante don Juan Carlos a reforzar el control de la inmigración ilegal hacia España y, sobre todo, hacia Canarias. El cumplimiento de la promesa, eso sí, pasa por obtener del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero ayuda técnica y financiera. El monarca marroquí desea recibir asistencia española para mejorar la vigilancia de las fronteras situadas al sur del país y hacer frente así a la avalancha de inmigrantes subsaharianos que llegan a Marruecos con intención de partir hacia Europa. Miguel Ángel Moratinos, que acompañó a los Reyes, anunció el próximo viaje de los ministros del Interior, Trabajo y Asuntos Sociales, José Antonio Alonso y Jesús Caldera, respectivamente, así como el de la secretaria de Estado para la inmigración, Consuelo Rumí, para concretar esta colaboración. La Unión Europea ya ha aportado a este fin 40 millones de euros. Garantías jurídicas La visita de don Juan Carlos, que concluirá mañana en Tánger, sirvió además para arrancar otras promesas al monarca aluí, que ha preparado este viaje con gran esmero. Una de ellas afecta directamente al empresariado español, que mira hacia el país magrebí -el primer mercado de África y el segundo socio comercial de España después de Argelia- con cierto recelo. Las autoridades marroquíes se comprometieron a ofrecer un marco de amplias garantías jurídicas para este colectivo y, en especial, para el sector de la construcción, que parece el menos dispuesto a correr riesgos. Por su parte, el Rey mostró todo su apoyo a la propuesta de Zapatero de crear una 'alianza de civilizaciones' que evite un choque de culturas entre el mundo occidental y el mundo árabe. El monarca agradeció a Marruecos su apoyo a esta iniciativa y solicitó a su Gobierno que contribuya a su desarrollo de forma activa. «En el empeño por hacer prevalecer la lógica de la razón y de la legalidad internacional -recalcó el monarca español- Marruecos y España están llamados a cooperar para luchar contra el principal azote de nuestro tiempo: el terrorismo». El discurso del Rey fue el colofón a toda una jornada de exaltación de las relaciones hispano-marroquíes que comenzó con la misma llegada de don Juan Carlos y doña Sofía al aeropuerto de Marrakech. A pie de la escalinata de su avión se acercaron, en un gesto sin precedentes, Mohamed VI y su esposa Lalla Salma. Después los Reyes recorrieron unas calles abarrotadas de hombres, mujeres y niños que esperaban, ya desde primeras horas de la mañana, con panderetas, banderas y bonitos caftanes exhibidos a su llegada. Fue la forma del soberano alauí de demostrar la importancia que concede a esta visita. «Gracias a la excepcional relación que os ha vinculado, Majestad, a mi augusto padre, el rey Hassan II, y a los sentimientos de amistad que compartimos, nuestros dos países, a pesar de los avatares de la política, han sabido preservar un diálogo constructivo y una confianza recíproca», replicó Mohamed VI en la cena de gala. El Rey español coincidió en su alocución con esta apreciación y prometió que España será la principal valedora en Europa de los deseos de Marruecos de obtener un «anclaje preferente en la UE». Recordó que España y sus empresas han contribuido en los últimos años a la modernización de la economía marroquí y recordó alguno de los proyectos. Por su parte, Mohamed VI «aplaudió» el compromiso español de incrementar su contribución financiera en el marco de la cooperación al desarrollo.