Borrell dice que el plan Ibarretxe vulnera la Constitución europea

La Voz AGENCIAS | MADRID

ESPAÑA

MANUEL H. DE LEÓN

Ve puntos «sustancialmente incompatibles», como el que obliga a tener la nacionalidad vasca PSOE y PP critican al obispo donostiarra por desmarcarse de la Conferencia Episcopal.

09 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El presidente del Parlamento europeo, Josep Borrell, consideró ayer que algunos de los artículos del plan Ibarretxe son «sustancialmente incompatibles y radicalmente contradictorios con la esencia misma del proyecto europeo», como el que establece que todos los residentes en el País Vasco tienen la obligación de tener la nacionalidad vasca. «Si algunos quieren ser la Albania del Atlántico es su problema», dijo en alusión a los nacionalistas, durante su intervención en un foro sobre la Constitución Europea organizado por las Juventudes Socialistas de España, en Madrid. Borrell subrayó que «los que tratan de utilizar Europa para reforzar su propia identidad se equivocan, porque en la Unión Europea se trata de crear una identidad común que no anule la de cada cual, sino que la respete y la proteja, pero que la trascienda». Sobre la iniciativa evocada por Carlos Iturgaiz de actuar contra el plan Ibarretxe en la Eurocámara, dijo que no le consta ninguna iniciativa formal. «Cuando la haya, la Mesa del Parlamento europeo la estudiará como cualquier otra propuesta». En el mismo foro, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, instó al Partido Popular a abandonar «su ansia de poder» y situarse al lado del Gobierno en su postura contra el proyecto secesionista. «Hemos dicho 'no' al plan Ibarretxe cuando inició su andadura política, en la época del Gobierno de Aznar, cuando el Parlamento vasco lo votó y lo haremos en el Congreso de los Diputados», afirmó. Por otra parte, el obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte, considera que la valoración de la Conferencia Episcopal sobre el plan Ibarretxe no es vinculante para «la formación del criterio moral de la comunidad católica guipuzcoana». En un comunicado, el prelado considera que no es «propio de mi misión episcopal» delimitar la naturaleza ni el alcance jurídico y político del plan, sino que ello corresponde a los expertos en Derecho Político. Uriarte aboga por que sean los ciudadanos los que elaboren «sin proteccionismos ni intervencionismos eclesiales», sus propias opciones políticas, con «el objetivo superior de la paz y la reconciliación de nuestra sociedad». Carta del 2002 El obispo recuerda las palabras que, junto con los obispos de la comunidad autónoma, formuló en mayo del 2002 en las que indicaban que «mientras (los modelos políticos) respeten los derechos humanos y se implanten y mantengan dentro de cauces pacíficos y democráticos, la Iglesia no puede ni sancionarlos como exigencia de la ética ni excluirlos en nombre de ésta». PSE y PP criticaron a Uriarte por desmarcarse de la Conferencia Episcopal. Patxi López criticó el «doble rasero» del prelado, mientras que Jaime Mayor Oreja se lamentó de que que la Iglesia vasca tenga posiciones que «son parte del problema». Mayor también advirtió al Gobierno de que, además del plan Ibarretxe, es preciso rechazar el «plan de ERC apadrinado por ETA», ya que, en su opinión, la «tregua» de la banda terrorista en Cataluña -negociada por Carod-Rovira- no va a ser gratis para la formación republicana, que tendrá que pagar a cambio un «precio político».