Todos los grupos, salvo el PP, apoyan la apertura del nuevo foro sobre el Peñón Acebes advierte al PSOE que es un error elegir «más nacionalismo y menos España»
22 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Mariano Rajoy aprovechó la última sesión de control del año para cuestionar la forma en la que el Gobierno y su presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, defienden los intereses de España. Ayer, el líder del PP aseguró que el Ejecutivo cometió el «desprecio más absoluto hacia nuestra propia dignidad nacional» cuando autorizó a Gibraltar a participar en el diálogo entre España y el Reino Unido sobre el futuro de la colonia. Al número uno del PP la excusa de Gibraltar le sirvió para sembrar dudas sobre los resultados que la política del buen «talante» y la sonrisa pueden tener cuando están en juego los intereses de España. Rajoy presentó al Ejecutivo como un negociador débil capaz de ceder «a cambio de nada» y se comprometió en nombre del PP a ser el «garante» de que en lo relativo a la soberanía no se cometan más «disparates» de ahora en adelante. Política de Estado En su último cara a cara del año, Rodríguez Zapatero le reprochó que atacara sus decisiones sin conocer los resultados de las conversaciones y le recomendó que, como él hizo en la oposición, mientras tanto guarde silencio y apoye «una política de Estado». Todos los grupos, salvo el PP, apoyaron el nuevo foro sobre el Peñó Pero la soberanía de Gibraltar no fue la única de la que se discutió en la sesión de control. El PP tomó nota de que el Partido Socialista de Euskadi se suma al carro de Pasqual Maragall y quiere que el País Vasco también sea una comunidad nacional. Ángel Acebes, secretario general del PP, advirtió a Rodríguez Zapatero que es un error elegir más nacionalismo y menos España, porque «a nacionalismo siempre les van a ganar los nacionalistas», por lo que le aconsejó que dé instrucciones a su partido en Cataluña y el País Vasco para que abandone esa vía. Con una pregunta, Gaspar Llamazares brindó al presidente del Gobierno la oportunidad de desmentir los augurios del PP de que los socialistas no agotará esta legislatura.