La Constitución española no entra en contradicción con la europea

Luis Fierro MADRID

ESPAÑA

OLIVIER HOSLET

El alto tribunal informa que una ley orgánica bastará para adaptar la Carta Magna de la UE De los doce magistrados sólo tres emitieron votos que defienden la reforma del texto español

13 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El tratado que establece una constitución para Europa no contiene contradicción alguna con la carta magna española. Esa es la conclusión a la que ha llegado, por amplia mayoría, el Tribunal Constitucional, que hoy responderá de manera oficial al requerimiento del Gobierno y le indicará que la incorporación del acuerdo constituyente de la UE al ordenamiento interno puede hacerse mediante una mera ley orgánica, sin necesidad de modificar una coma de la norma fundamental española. La decisión fue adoptada ayer en un pleno convocado de manera expresa para dar respuesta a la consulta del Gobierno. Nueve magistrados coincidieron en que no hay choque alguno entre ambos textos, mientras que otros tres -Javier Delgado Barrio, Roberto García Calvo y Ramón Rodríguez Arribas- elaborarán votos particulares en los que defenderán que sí hay contradicción entre las dos normas, por lo que hubiese sido necesario reformar la española. Comunicación La conclusión del Constitucional fue comunicada ayer mismo al Gobierno, al Congreso y al Senado, instituciones que en los próximos días recibirán el contenido completo del acuerdo, todavía en fase de redacción. La decisión despeja el horizonte en el que, el próximo 20 de febrero, se someterá a referéndum el tratado europeo. La estimación del Gobierno es que las posibilidades de éxito de la consulta -tanto en participación como en porcentaje a favor del «sí»- crecen porque los ciudadanos podrán acudir a las urnas sabedores de que su voto, sea el que sea, no afecta en absoluto a la Constitución Española. Al no ser necesario reformar la carta magna, el Constitucional elude el debate sobre el mecanismo a seguir, si el sencillo -que se desenvuelve sólo en sede parlamentaria- o el agravado, que incluye disolución de las cámaras y referéndum. Bastará, por tanto, con la aprobación en el Parlamento de una ley orgánica, para lo que es necesario una mayoría absoluta que el apoyo de los dos grupos mayoritarios asegura. El requerimiento del Gobierno al Tribunal Constitucional sobre la compatibilidad de las constituciones europea y española fue propiciado por el Consejo de Estado, que sugirió al Ejecutivo que elevase esa consulta al tener dudas sobre la existencia o no de contradicciones entre ambos textos. El Tribunal Constitucional, al descartar cualquier incompatibilidad, ha dejado fuera de la discusión si una eventual reforma constitucional en este caso requería o no la disolución de las Cortes y la convocatoria de nuevas elecciones. Los 25 países de la Unión Europea disponen de dos años para ratificar el Tratado, lo que algunos países harán mediante el debate del texto en el Parlamento y otros con la convocatoria de un referéndum como en el caso, además de España, de, al menos, Dinamarca, Francia, Irlanda, Luxemburgo, Holanda, Portugal, República Checa y Reino Unido. La sociedad española podrá pronunciarse sobre el texto de la Constitución europea en un referéndum que ya está convocado para el próximo 20 de febrero.