Una de las prácticas consistía en el ataque a una autoridad en el interior de una cafetería Los ciudadanos que presenciaron los hechos sintieron pánico y llamaron a los agentes
23 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Un grupo de militares realizó el pasado miércoles dos simulacros de atentado terrorista en el centro de Madrid sin advertir de estas prácticas ni a la policía ni a ninguna autoridad civil. La actuación de los miembros del Ejército provocó el pánico entre los ciudadanos que presenciaron los supuestos entrenamientos, que llamaron a la policía. Los agentes acudieron al aviso de los vecinos informados de que se trataba de una acción terrorista. Uno de los simulacros consistía en la colocación de un coche bomba frente a la Capitanía General, en la calle Mayor, próxima al Ayuntamiento y al Consejo de Estado, mientras que el segundo se trataba de un atentado contra una autoridad en el interior de una cafetería, situada en el número 74 de la calle Mayor y llamada La Amarilla. Según relató un testigo a una emisora de radio, una supuesta autoridad, acompañada de dos escoltas, entraba en el local, donde era atacada por una pareja que tomaba una consumición en la barra y que había penetrado minutos antes. En el ataque se exhibió una pistola, mientras que los escoltas protegían a la supuesta autoridad. El delegado del Gobierno en Madrid, Constantino Méndez, confirmó que las Fuerzas de Seguridad en ningún momento fueron advertidas de estas prácticas de los militares, que asistían a un curso sobre protección de autoridades. Méndez confirmó que se ha abierto una investigación, a raíz de un atestado policial que recoge información obtenida a pie de calle por la policía y el testimonio de dos empleados de la cafetería. Del resultado se desprenderán las correspondientes responsabilidades. La Guardia Civil sí conocía la previsión de estos simulacros y custodiaba el perímetro de la actuación, por lo que pudo informar minutos antes de la acción a un coche patrulla que pasaba por el lugar.