Chávez se da un baño de masas en Atocha

ESPAÑA

Crónica El presidente venezolano, que llegó ayer en visita oficial a España, considera al nuevo Gobierno español como una «gran esperanza» para América Latina

21 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

«Hoy España se ha convertido en una gran esperanza». De esta forma expresó Hugo Chávez, a su llegada ayer a Madrid, su satisfacción por el «nuevo rumbo» que José Luis Rodríguez Zapatero ha dado a la política exterior española, con el que se declaró «muy entusiasmado». El presidente venezolano, que iniciaba una visita oficial de tres días a nuestro país, destacó en el aeropuerto de Barajas la «fuerte y clara presencia de España en una nueva línea que en América Latina estábamos esperando hace bastante tiempo». Y añadió: «Hemos dado la bienvenida a ese compromiso del presidente del Gobierno español en la integración de América Latina con Europa y en que tengamos un mundo más justo, equilibrado y sobre todo un mundo en paz». Chávez inició su agenda en la capital con un sentido homenaje a las víctimas del 11-M, en el llamado Espacio de las palabras de la estación madrileña de Atocha, a donde llegó directamente desde Barajas acompañado por Miguel Ángel Moratinos. Allí le esperaban centenares de simpatizantes con pancartas, que dieron gritos de «¡Chávez se quedó!», en referencia a su victoria en el referéndum del 15 de agosto pasado, y «¡Chávez amigo, España está contigo!». Los numerosos seguidores chavistas rompieron el cordón policial, lo que provocó caídas, empujones y hasta robos. «Quisimos estar aquí para saludar al pueblo español, para ratificar nuestro amor por España y para recordar con dolor a los muertos en aquel 11 de marzo terrible», afirmó. Su objetivo es relanzar las relaciones bilaterales, «profundas e históricas», que atravesaron por momentos tensos en los últimos años de gobierno de José María Aznar. Sobre todo después de que éste llegara a reconocer por unas horas, en abril del 2002, al Gobierno del empresario Pedro Carmona, que logró el poder de forma efímera en un golpe cívico-militar. El mandatario venezolano llega a España tras no asistir a la Cumbre Iberoamericana de Costa Rica por el asesinato de Danilo Anderson, a quien calificó como «un valiente fiscal». Antes de iniciar el viaje, nombró ministro de Asuntos Exteriores al ex guerrillero izquierdista Alí Rodríguez, hasta ahora máximo responsable de la corporación Petróleos de Venezuela (PDVSA). La gira que comenzó ayer le llevará también a Libia, Qatar, Rusia e Irán, país actualmente en el punto de mira de Washington por su programa nuclear. Chávez, que no escatimó ayer elogios a Zapatero, es una de las «bestias negras» de la Administración de Bush.