Un pacto con dos ediles tránsfugas dará al PP el ayuntamiento de León

A. Caballero LEÓN

ESPAÑA

RAMIRO

El líder de los populares leoneses afirma que el acuerdo «no está cerrado» pero sí emplazado El ex lider de UPL denuncia que el PSOE le ofreció un empleo si dejaba la política.

20 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El gobierno del Ayuntamiento de León podría pasar del PSOE a manos del Partido Popular si en las próximas horas se ratifica el acuerdo anunciado ayer por José María Rodríguez de Francisco, cuyo voto, unido al de Covadonga Soto, sumaría los catorce necesarios para llevar adelante la moción de censura contra el equipo de Francisco Fernández, que sería sustituido por Mario Amilivia. Los dos ediles no adscritos -que abandonaron la disciplina de la UPL y posteriormente perdieron su sillón dentro del equipo de gobierno- anunciaron su gesto como «una opción para dar estabilidad al Ayuntamiento»; basado en la «legitimidad de poder pactar y en las matemáticas, aunque sean crueles, puesto que doce más dos son catorce». El ex líder leonesista enlazó una diatriba de reproches hacia sus tres antiguos compañeros de formación política -a los que eludió citar directamente- entre los que remarcó los apelativos de «chantajistas, indefinidos y cobardes». Al tiempo, incluyó a Francisco Fernández (líder de UPL) en su discurso: «Quien no pone el coraje y se deja chantajear también me defrauda. Un alcalde debe decir basta», espetó José María Rodríguez de Francisco tras contextualizar la escena con la retirada de los derechos y la concejalía a Covadonga Soto, toda vez que siguió sus pasos y se desmarcó de la disciplina de la UPL. El discurso de los dos miembros de la corporación municipal abundó en este último hecho como percutor del desenlace y adelantó sus posibles consecuencias: «Los decretos firmados para desposeer de sus derechos a Covadonga Soto vulneran la ley -para cuyo alegato emplazó a revisar el artículo 23.2 de la Constitución-, por lo que hemos denunciado la situación. . Después de varios meses de silencio, los dos ediles justificaron su salida a la luz pública como respuesta a los estímulos acumulados: «Hemos sido maltratados, injuriados y calumniados. Pasamos de formar parte del equipo a ser la bicha». Sí hubo prebendas De Francisco refrendó las especulaciones que en las últimas semanas se hicieron sobre la existencia de prebendas para que abandonara la escena política: «Es cierto que han intentado con mi anuencia buscarme una jubilación dorada. El acuerdo estaba cristalizado, pero renuncio a ello; no he adorado al diablo político». Para justificar esta decisión, esgrimió los argumentos de «la lealtad -en alusión a Covadonga Soto-, la decencia, la riqueza moral y la responsabilidad de servir a los leoneses». El líder del PP leonés, Mario Amilivia, anunció ayer que su partido mantiene una negociación abierta con Rodríguez de Francisco, y que si bien, «el pacto no está cerrado», sí está «emplazado». Desde el Gobierno central, el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, pidió a los populares que «hagan honor a sus compromisos» y no se aprovechen de un tránsfuga para lograr esta alcaldía. También se considera un hecho «gravísimo» desde las filas del socialismo leonés.