Maragall logra un acuerdo de mínimos para reformar el Estatuto

Sergi Olego BARCELONA

ESPAÑA

JAUME SELLART

Los partidos catalanes establecen el próximo junio como fecha límite para tener un nuevo texto esté listo El documento evita entrar en temas espinosos como la financiación o la autodeterminación

12 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, y los cinco presidentes de los grupos parlamentarios suscribieron ayer una declaración conjunta en la que sientan las bases para la reforma del estatuto de autonomía. Los partidos se comprometen a redactar el nuevo texto antes del próximo mes de junio. Maragall, junto a Artur Mas (CiU), Manuela de Madre (PSC), Josep Lluís Carod-Rovira (ERC), Josep Piqué (PPC) y Joan Saura (ICV) mantuvieron una reunión a petición del propio presidente de la Generalitat en Miravet (Tarragona) que se alargó por espacio de tres horas. El primer encuentro al más alto nivel para abordar la reforma estatutaria se saldó con la lectura por parte de Maragall de una declaración institucional consensuada por todos los presentes. Aunque este texto evita entrar en temas espinosos como la financiación, el derecho de autodeterminación o la definición de Cataluña, señala el compromiso de mantener nuevos encuentros «siempre que sea necesario para la buena marcha de la redacción y aprobación del estatuto». En este sentido, el presidente y los grupos parlamentarios «se compromete a intentar superar las diferencias que puedan plantearse en el transcurso del debate estatutario». La declaración, que se aleja de la que inicialmente se impulsaba desde el Palau de la Generalitat, subraya la necesidad de consenso y pone como fecha límite para la aprobación del texto el próximo periodo de sesiones, es decir, antes del verano. Un camino que los propios dirigentes políticos prevén que será complicado porque «la redacción del Estatuto es compleja ya que en materia de competencias políticas y financieras hay muchos aspectos pendientes de negociar». Varios de los presentes en la reunión de Miravet, como Manuela de Madre o Joan Saura, resaltaron la importancia histórica de un texto que esperan sea «asumido, entendido y defendido por los todos los ciudadanos de Cataluña y aceptado también por el Estado como pieza capital de su propio ordenamiento». Máxima ambición Artur Mas celebró que la reunión haya sido útil para hablar con bastante profundidad sobre temas como la financiación, para la que reclama «máxima ambición». Por su parte, Carod-Rovira considera este asunto «piedra de toque» del nuevo Estatuto y confía en que la actual Constitución pueda amparar un sistema basado en el concierto económico. Al respecto, el popular Josep Piqué ha advertido que cualquier reforma de la financiación de la Generalitat de Cataluña debe ir ligada a la mejora de la financiación del resto de comunidades autónomas.