«La batalla del futuro es combatir las redes de financiación terrorista»

César Calvar MADRID

ESPAÑA

PAUL HANNA

El nuevo máximo responsable de la Sala de lo Penal asegura que «no nos dejamos influir por la presión social» a la hora de tomar decisiones sobre los atentados del 11-M

27 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Javier Gómez Bermúdez asumió el pasado 13 de septiembre el cargo de presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, órgano en el que ha sido juez central de Vigilancia Penitenciaria y de Menores. -Llega a la presidencia de un tribunal especializado en la persecución del terrorismo del que se critica cierta laxitud en el respeto a las garantías de los acusados. -En el sumario del 11-M, de 55 procesados sólo hay 17 presos y ese dato muestra que no ingresan en prisión todos los acusados de terrorismo. Los jueces de esta casa somos ajenos a la presión social y no nos dejamos influir. -Sin embargo, hay sospechosos encarcelados de quienes se dijo que tenían armas químicas que resultaron ser jabones y resinas. -Los que siguen presos están acusados de pertenencia a banda armada; el juicio no tardará mucho en celebrarse y lo único que puedo decir es que el juez de instrucción y las secciones que le controlan habrán visto indicios de responsabilidad criminal, luego no creo que las sustancias fueran sólo jabones o al menos que tengan sólo ese uso. -Decisiones espectaculares como la de procesar a Bin Laden, ¿perjudican la imagen de la Audiencia? -Habrá opiniones para todos los gustos. Cuando lo ha hecho el juez de instrucción será porque tiene datos para estimar que tuvo alguna intervención criminal en los hechos. Puede ser muy llamativo y sorprendente, pero también lo sería que, habiendo manifestado públicamente que es el inductor de los últimos atentados terroristas en diversas partes del mundo, no se hiciera nada contra él. -¿Cuándo y cómo será el juicio del 11-M? -Es imposible decirlo ahora. El juez podría concluir la instrucción antes de verano y después necesitaremos cinco o seis meses antes de empezar a hablar de juicio oral. Siendo optimistas, será a principios del 2006, al año y medio de la tragedia, un plazo absolutamente récord. -¿Está preparada esta casa para enfrentarse al terrorismo islámico? -Sin duda. Ese fenómeno no es nuevo para nosotros, aunque siempre necesitamos estudiar, formarnos y avanzar. Es útil que haya fiscales especializados en el asunto. También necesitamos muchos más medios, conocer a fondo el fenómeno y estudiar posibles soluciones policiales. -¿Cómo son los terroristas del siglo XXI? -Las formas de terrorismo han evolucionado. No sólo es terrorista el que coloca la bomba o pega el tiro, también lo es el que procura los medios financieros, los pisos, el que recluta a nuevos ejecutores y el que difunde doctrinas en apoyo del terrorismo. -Desmontadas las redes de apoyo a ETA, ¿cuál es el próximo paso en la lucha antiterrorista? -En el futuro la gran batalla estará en combatir las fuentes de financiación y las redes de captación, y eso vale para ETA y para Al Qaida. Contra el terrorismo hay dos claves: la constancia y la desesperanza. Si damos esperanzas al terrorista de que puede lograr cualquier cosa habrá terrorismo ad eternum . Pero si está convencido, como de hecho lo está en este momento, de que no hay esperanza y no tiene ninguna salida, acabaremos con el terrorismo.