El PP se basa en esa afirmación para pedir su comparecencia El PSOE sigue siendo contrario a que el presidente testifique en la comisión del 11-M
17 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.José Luis Rodríguez Zapatero dijo ayer que no tiene «ningún inconveniente» en acudir a declarar ante la comisión de investigación de los atentados del 11-M. Precisamente el Partido Popular se basó en esa declaración efectuada por la mañana para pedir por la tarde, mediante un escrito presentado en el Congreso, que comparezca el presidente del Gobierno. Éste aseguró que está a disposición del Parlamento para colaborar en los dos objetivos que considera esenciales: garantizar los derechos de las víctimas del brutal atentado y hacer todo lo posible para que no se vuelva a repetir la tragedia. La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, se pronunció en términos parecidos en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros al decir que Zapatero declarará ante la comisión si así lo solicita la mayoría. Algo, por otra parte, a lo que estaría obligado en ese caso. Decir lo contrario El PP decidió no esperar a la resolución del recurso de amparo que han presentado ante el presidente del Congreso por el rechazo a sus demandas de comparecencias. Tras oír a Zapatero, decidió acelerar los acontecimientos al considerar que éste les había dado pie para hacerlo. El texto entregado por el diputado Vicente Martínez Pujalte dice que la declaración del jefe del Ejecutivo deberá tener lugar junto a las ya aprobadas y sin menoscabo del recurso ya presentado por los populares. El portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, dijo que Zapatero tiene una rara habilidad para «decir justo lo contrario de lo que está haciendo el PSOE». El presidente ya sorprendió a los propios dirigentes de su partido cuando dijo que era partidario de que compareciera Aznar, cuando hasta entonces se habían mostrado contrarios a la misma. Volvió a provocar su sorpresa ayer al decir que está dispuesto a declarar cuando anteriormente había mantenido que no tenía que hacerlo porque quien gobernaba era Aznar y no a él cuando se cometieron los atentados del 11-M. Sin embargo, la dirección socialista sigue siendo partidaria de que no comparezca. Hasta ahora, la posición de los nacionalistas catalanes y vascos y de Izquierda Unida era contraria a que se citara a Zapatero, pero ayer la matizaron, aunque no la cambiaron, después de que éste afirmara que está dispuesto a acudir. Tanto Jordí Jané (CiU) como Emilio Olabarría (PNV) aseguraron que el PP deberá ofrecer explicaciones convincentes sobre por qué piden ahora que comparezca, cuando no lo hizo hasta el miércoles pasado. El comisionado Jané se mostró contrario «de entrada» a que acuda a testificar y Olabarría dijo que es una venganza por la citación de Aznar, por lo que se opone también en principio. IU y ERC Por su parte, Gaspar Llamazares (IU) remitió la decisión de su grupo a la reunión que celebrará la comisión el próximo día 5 y pidió a los dos partidos mayoritarios que no se peleen y dejen trabajar a la comisión. Esquerra Republicana de Catalunya estimó que la posible intervención de Zapatero haría un «flaco favor» a la misma. Joan Puig dijo, sin embargo, que su formación no votará en contra. «Si Zapatero dice que no tiene inconveniente, no nos vamos a oponer, aunque no lo vemos necesario, porque creemos que no tiene mucho que aportar», aseguró el diputado republicano. «Parece que Zapatero tenga envidia de que venga Aznar», añadió.