En la nave, que guardaba material para hacer cine, se encontró munición no autorizada Los fallecidos trabajaban en una empresa contigua y fueron aplastados por un muro
06 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Dos personas resultaron muertas y otras trece heridas, una de ellas gravemente, por la explosión y posterior incendio que se produjo en la mañana de ayer en un almacén de efectos especiales cinematográficos, en un polígono industrial de Puente de Vallecas (Madrid). La onda expansiva afectó a varios locales colindantes, así como a viviendas próximas. Los fallecidos son Arturo Sánchez y Valentín Fernández, dos trabajadores de la empresa de amortiguadores contigua al local siniestrado, a los que les cayó encima el muro de separación de ambas compañías. El herido grave es un operario de 42 años que sufrió quemaduras de segundo grado en la cara, cuello y espalda, y fue trasladado al Hospital de la Paz con pronóstico reservado. El hospital de campaña instalado en la zona atendió a doce personas con pequeñas heridas o crisis de ansiedad. La mayor parte eran transeúntes o vecinos de un inmueble situado a unos 50 metros del almacén, cuyas doce familias residentes fueron dealojadas. Los escombros lanzados por la explosión provocaron un amplio agujero en la pared de una de las viviendas, donde se encontraba una mujer, que resultó herida, con sus dos hijos pequeños, que quedaron ilesos. Entre los escombros Los diez vehículos de los bomberos tardaron unos 45 minutos en controlar el incendio. Después procedieron al desescombro, momento en el que encontraron los dos cadáveres. El jefe de los bomberos, Juan Redondo, señaló que durante la extinción se siguieron «escuchando petardazos» en el almacén durante media hora. La nave afectada por la explosión sólo tenía autorización para poseer armas simuladas utilizadas para efectos de rodaje en cine y en espectáculos públicos, por lo que carecía de licencia para acoger munición ni material parecido, según confirmó el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón. Aunque no se conoce la causa exacta de la explosión, los agentes hallaron material «no autorizado», que pudo ser el causante del siniestro. Por ello, el propietario del negocio declaró ante la policía y, tras pasar a disposición judicial, fue detenido. La nave fue inspeccionada por técnicos del Servicio de Inspección de Armas en febrero, sin que se detectara ninguna anomalía, ya que cumplía las normas de seguridad.