Narbona dice que el plan alternativo al trasvase comenzará en el 2005

Paloma Abejón MADRID

ESPAÑA

Este mes iniciará su tramitación parlamentaria para después iniciar las obras urgentes La titular de Medio Ambiente tiene previsto elaborar un informe sobre la desalación

02 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El Ministerio de Medio Ambiente presentó ayer el programa Agua (Actuaciones para la Gestión y Utilización del Agua), en el que explica su proyecto alternativo al Trasvase del Ebro para acercarlo a los ciudadanos. De momento, el programa engloba las 105 medidas alternativas al trasvase con las que pretende llevar 1.063 hectómetros cúbicos anuales de agua a las comunidades de Cataluña, Valencia, Murcia y Almería. Las inversiones previstas superan los 3.800 millones de euros. De ellas, dos tercios irán destinadas a la mejora de la gestión y la calidad de las aguas y el resto a infraestructuras para permitir nuevos aportes. El objetivo es que en el 2005 empiecen a verse los resultados de esta política alternativa al trasvase y a llegar el agua a las comunidades autónomas afectadas, aunque las previsiones más optimistas del Ministerio de Medio Ambiente indican que es posible que el agua comience a llegar ya en el primer semestre del año, lo que, a su juicio, mejorará de inmediato la situación del litoral mediterráneo. Las actuaciones urgentes se desglosan en una inversión de 1.219 millones para la Comunidad Valenciana, que recibirá 400 hectómetros cúbicos anuales; 1.110 millones para Cataluña (145 hectómetros cúbicos); 876 millones para Murcia (204 hectómetros cúbicos); 579 millones para Andalucía (314 hectómetros cúbicos); y 14 millones para la provincia de Albacete. Agua tiene su propio espacio en la web del Ministerio de Medio Ambiente www.mma.es/agua. Financiación europea La ministra mantiene su confianza en contar con los 1.262 millones de la Unión Europa para financiar cerca del 33% del total previsto. Narbona aprovechó ayer su comparecencia ante los medios para anunciar la próxima elaboración de un informe sobre la desalación para el Consejo de Ministros, y es que el plan alternativo al trasvase del Ebro descansa en buena medida en la construcción o ampliación de una veintena de plantas desalinizadoras. Narbona no cesó en su intento por convencer a los reacios a las desaladoras y explicó que las actuales consumen la mitad de energía y cuestan la mitad que hace diez años. Según dijo, «las nuevas tecnologías y el uso de energías renovables para su funcionamiento hacen de las desaladoras una de las opciones más viables y con más futuro para paliar déficits hídricos estructurales». La titular del departamento de Medio Ambiente aprovechó para reiterar su oferta de diálogo con los presidentes de la Comunidad Valenciana y Murcia, partidarios del trasvase del Ebro, a los que recordó que «ahora habrá más agua y más barata» e invitó a dejar atrás la confrontación social para solucionar los problemas dentro de cada cuenca.