El líder de IU asegura que su partido está dispuesto a negociar los presupuestos que prepara el Gobierno. Sin embargo, para tener su apoyo, el Ejecutivo deberá ser transparente y con una orientación de izquierdas y eminentemente social
30 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Gaspar Llamazares acaba de anunciar que se presentará en diciembre a la reelección como coordinador general de Izquierda Unida. A pesar de los resultados electorales, defiende los avances de la coalición de izquierdas y expone las condiciones que su partido impondrá al Ejecutivo a cambio de apoyo parlamentario. En eso es tajante: Si los socialistas quieren estabilidad tendrán que pactar su programa de Gobierno. -No lo sé todavía. Hemos pedido al Gobierno que sean transparentes, que no haya una ley de acompañamiento que los oscurezca como un cajón de sastre y que sean unos presupuestos sociales para mejorar el empleo, la vivienda, aumentar el gasto educativo y sanitario y que se reconozca el derecho a los servicios sociales. De eso depende nuestro apoyo y estamos dispuestos negociar. -¿Les gustaría sumarse al acuerdo con ERC y CC y garantizar la estabilidad? -Cualquier acuerdo necesita negociación programática. Si el PSOE quiere estabilidad, será a cambio de una orientación de izquierdas. Descartaron el acuerdo de Gobierno y el pacto de legislatura; queda saber si quieren acuerdos puntuales o de mayor estabilidad. -¿Ha cumplido Rodríguez Zapatero con sus expectativas o tienen quejas de él? -Hay luces y sombras. En asuntos como el salario mínimo, la vivienda y la retirada de las tropas de Irak hizo lo prometido. Pero el envío de tropas a Afganistán y la actitud del ministro Pedro Solbes en relación con la estabilidad económica son sombras que empañan su gestión. -¿Respalda las reformas en Extranjería para regularizar a miles de inmigrantes? -Somos más ambiciosos. Queremos una nueva Ley de Inmigración que reconozca los derechos básicos a los inmigrantes. Además de la acogida e integración hay que buscar mecanismos para que este colectivo emerja social y laboralmente. -¿Dónde está el límite a las regularizaciones? -Lo determinante es tener una expectativa laboral -no un trabajo- y el tiempo de permanencia en España. Lo que se hace de forma hipócrita, debe hacerse de derecho, con regularizaciones cíclicas que tomen como punto de partida los años de residencia en nuestro país. -Apoyarán el pacto contra el terrorismo islámico que propone el PSOE? -Tendría que haber un gran acuerdo frente al terrorismo islámico y ETA, pero hay un acuerdo del PP y el PSOE que dificulta ese paso. -¿Por qué insisten en que la comisión del 11-M interrogue a Aznar? -Aznar fue el principal responsable de todo lo que se diseñó tras el 11-M. Tomó decisiones personales como no convocar el gabinete de crisis, el Pacto Antiterrorista o a las fuerzas políticas, y llamó a los directores de los periódicos para darles una determinada orientación en la investigación. Hay muchas cosas que Aznar debe explicar. -¿Cree que él quiere comparecer? -No, si quisiera habría enviado un testimonio escrito a la comisión, como han hecho otros presidentes en otros países. Su petición de comparecer es una pose de hombre gallardo y valiente, igual que es la del PP al decir que quiere que comparezca. Si el PP quiere, tenemos mayoría para imponerlo. -¿Ha servido para algo la comisión? -Ha sido útil dentro de sus limitaciones. Es una comisión de «liliput», muy pequeñita, pero ha dado respuestas a las víctimas y a los ciudadanos. Estableció un debate sobre la responsabilidad política y recabó la documentación y los testimonios de forma complementaria al poder judicial. Le falta emitir unas recomendaciones que asuma todo el Parlamento. -Puestos a reformar la Constitución, ¿quisieran tocar asuntos que nadie ha planteado? -Sí, la reforma que plantea el PSOE es menor. Deberíamos ser más ambiciosos y aspirar a una reforma que durase dos décadas y para eso no basta con maquillar la Constitución. Hay que reformar a fondo aspectos como la organización territorial del Estado y nuestros derechos constitucionales. -¿Debería Ibarretxe corregir su propuesta ahora que hay diálogo entre los Gobiernos central y vasco? -Lo importante sería que el lendakari buscara el mayor consenso en el Parlamento vasco. El modelo federal es un punto de encuentro entre nacionalistas y constitucionalistas que no se ha explorado. Ésta es la oportunidad de hacerlo, sería un punto de inflexión importante.