Aznar niega que esté en «posesión material» de documentos secretos

R. Gorriarán / M. Sáiz-Pardo MADRID

ESPAÑA

ÁNGEL DÍAZ

Afirma que cumplió los preceptos legales y destruyó o devolvió los papeles confidenciales en su poder Reprocha a Sáiz su requerimiento y que se haya centrado sólo en su persona

26 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

José María Aznar aseguró en una carta al director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Alberto Saiz, que no obran en su poder documentos secretos y que ha cumplido la legislación para garantizar la confidencialidad de estos papeles. El anterior jefe del Ejecutivo respondió así al requerimiento enviado por el responsable de los servicios de inteligencia el pasado 19 de julio y en el que le exigía que explicara si tenía informes clasificados, como había insinuado en una entrevista. En su misiva, recibida ayer en la sede del CNI, Aznar sostuvo que no está en «posesión material de los documentos» a los que se refiere Saiz. El ex mandatario admitió que en el ejercicio de sus funciones como presidente «recibió la documentación producida por ese centro» siempre en cumplimiento de las funciones que establece la ley, pero subrayó que una vez cesó en su mandato siguió con precisión «las obligaciones derivadas del conocimiento de información clasificada», esto es destruir los informes o devolver al CNI los documentos clasificados. Enfado del ex presidente Aznar dejó entrever en su carta su enfado por el hecho de que se ponga en duda que no haya cumplido la legalidad. El anterior presidente se mostró molesto en especial porque «se presuma arbitrariamente que se estén produciendo irregularidades relativas a la información que he conocido en razón de mi cargo». Es más, insinuó que han podido ser otros los que han hecho un uso ilegítimo de esa información: «De existir irregularidades, como es público y notorio, éstas desde luego no hay que buscarlas en la información que he dispuesto como presidente de Gobierno». El ex gobernante se refería así al informe del CNI filtrado a un medio de comunicación en el que se detalla los contactos entre el portavoz de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, con el líder de Esquerra Republicana de Catalunya, Josep Lluis Carod Rovira, para implicar a los socialistas en movilizaciones en la jornada de reflexión de las últimas elecciones generales para exigir al Gobierno la verdad sobre los atentados del 11-M. El PSOE sugirió que fue el ex jefe del Ejecutivo quien entregó este documento a un periódico. El malestar de Aznar va más allá. En la carta, arremetió contra Sáiz, al que reprochó no haber indicado en su carta «las obligaciones legales o reglamentarias supuestamente en riesgo de ser infringidas ni se señale ni siquiera de modo indiciario su eventual incumplimiento». La irritación con el director del Centro Nacional de Inteligencia también es patente en otro de los pasajes de su breve carta. El ex mandatario afeó a Sáiz que se haya centrado en su persona y que no haya pedido a otros miembros de su Gobierno o de anteriores los supuestos papeles secretos en su poder. La polémica sobre los papeles secretos de Aznar tienen su origen en sus propias palabras. El anterior gobernante manifestó el pasado 16 de julio a una emisora colombiana de la Cadena Caracol: «Yo tengo todos los informes del servicio de información. Y usted comprenderá que los tenga porque yo era el presidente del Gobierno». Aznar, desde entonces, no quiso volver a referirse a este asunto y Mariano Rajoy dijo ignorar qué papeles tenía.