Un espectacular incendio crea el caos en el centro de Madrid

Alejandro Posilio MADRID

ESPAÑA

Comenzó en una subestación eléctrica que empezaba a funcionar ayer A pesar de la aparatosidad del siniestro, no se produjeron víctimas graves

15 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Un espectacular incendio en la subestación Mediodía que la compañía eléctrica Unión Fenosa tiene situada en el centro de Madrid provocó ayer el pánico en cientos de vecinos y el caos en el corazón de la capital. El fuego se originó sobre las 13.40 horas en el local que la empresa tiene en el número 19 de la calle de la Alameda, y rápidamente se trasladó a un edificio colindante en construcción. El suceso, cuyas causas no habían sido determinadas, se prolongó durante más de seis horas y produjo inmensas llamas, de casi diez metros de altura, así como una grandiosa columna de humo que se apreciaba desde las afueras de la ciudad. A pesar de su magnitud, no se produjeron víctimas graves, puesto que los servicios de emergencia sólo atendieron a cinco personas por intoxicación leve de humo y a varias más por crisis nerviosas. Minutos después de que se originaran las llamas, agentes de las fuerzas de seguridad del Estado evacuaron los edificios más próximos al siniestrado. La mayoría de los vecinos salieron por su propio pie, pero hubo varios que tuvieron que ser ayudados por los agentes, en particular una mujer de 90 años que se había quedado aislada en la azotea de una vivienda. También tuvieron que ser desalojados el Ministerio de Sanidad y Consumo y el Consejo Económico y Social, así como los hoteles y restaurantes de la zona. El Museo del Prado cerró sus puertas para impedir que el humo se introdujera en sus instalaciones. La policía comenzó acordonando las calles más próximas al edificio incendiado, pero posteriormente aumentó la superficie del cordón ante el temor de que las llamas alcanzaran una gasolinera ubicada a unos 50 metros de distancia. Asimismo, los agentes cortaron el tráfico en el paseo del Prado, entre las plazas de Cibeles y Atocha, lo que provocó importantes retenciones en el centro, que se fueron extendiendo al resto de la ciudad, incluida la M-30. El incendio de la subestación, que entraba ayer en funcionamiento tras varios meses de obras, dejó sin luz a 8.000 clientes de Unión Fenosa, incluido el Congreso de los Diputados, que en esos momentos alojaba una sesión de la comisión de investigación del 11-M.