Madrid, Madrid, Madrid Crecen las muestras de solidaridad cuando se van a cumplir tres meses del 11-M
09 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Mañana se cumplen tres meses de los crueles atentados que hirieron gravemente el corazón de una ciudad y se llevaron la vida de 191 personas. Si el dolor y la rabia se han mitigado en alguna medida con el paso del tiempo, el olvido no ha querido dañar con sus caricias el recuerdo de esta terrible masacre y la memoria de sus víctimas. Igual que aquella trágica jornada en la que la capital se levantó conmocionada, no hay día en el que no se produzcan homenajes, gestos de cariño, mensajes de solidaridad y actos de protesta contra el terrorismo, de ciudadanos anónimos que indican que en aquellos trenes viajábamos todos. «Que nadie tenga jamás que pagar el precio que vosotros pagasteis por ser libres». Con este mensaje, la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez , inauguró ayer el espacio virtual ( video wall ) instalado en las estaciones de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia, que sustituirá a las velas colocadas en los improvisados santuarios donde se rinde homenaje a los afectados. Consiste en un atril en el que se ha dispuesto un teclado y una pantalla de plasma y que permiten escribir un mensaje y dejar la palma de la mano como firma. Esta iniciativa, que, según Álvarez, pretende, «compatibilizar el respeto de los ciudadanos con la actividad de la estación y el derecho de las personas que en ellas trabajan» de poder realizar su quehacer y no tener que revivir el suceso todos los días, se complementa con una página de internet: www.mascercanos.com Durante el acto, en el que se presentó un vídeo de cinco minutos que recoge las muestras de solidaridad, la ministra aseguró que las objetos depositados de forma espontánea en las estaciones de Cercanías serán recogidas en un libro que se presentará próximamente. También anunció que se ha llegado a un acuerdo con el alcalde de Madrid, A lberto Ruíz-Gallardón , para la construcción de un monumento en recuerdo de las víctimas. ?Ese jueves el día empezó como todos para Martín , vigilante jurado de la estación de Atocha, hasta que se produjo la primera explosión en uno de los trenes. Sin dudarlo ni un instante se dirigió al andén para intentar ayudar en lo que pudiera». Ésta es una de las historias que Fernando Benzo Sáinz, director de la Fundación Víctimas del Terrorismo, recoge en Héroes inesperados. La otra cara del 11-M (Temas de Hoy), un libro -cuyos fondos se destinarán a las víctimas-, dedicado a todos los servicios de emergencia, policías, periodistas y particulares que dieron todo para socorrer a las víctima s. «Dieron mucho más de lo que requiere el cumplimiento de su deber profesional, y lo hicieron con un gran sentimiento de humanidad y solidaridad», recalcó Benzo, para quien estos testimonios son un «símbolo» de los cientos de personas que prestaron su ayuda. En el acto participó María Luz Sabi n, jefe de los medios técnicos del Samur, quien recordó que esa mañana, cuando acudía a atender a los heridos de la calle Téllez, pensó que sólo serían 15 o 20 personas. «No he podido leer ninguna de las historias sobre los muertos que se han publicado en los periódicos», añadi ó. José María Pérez Sori a, subinspector jefe de bomberos, aprovechó para explicar cómo «bomberos bragados y con mucha experiencia» deseaban encerrarse en una habitación para llorar, después de haber terminado su labo r. ?ás de doscientos poetas se han reunido para salvar del olvido los atentados del 11-M en los libros Madrid once de marzo. Poemas para el recuerdo , de la editorial Pre-Textos, y 11-M. Poemas contra el olvido , de Bartleby Editores, presentados ayer en la Feria del Libro. «Aquel día aciago fue el de la hora del dolor, de la rabia, de la ira, pero también la hora de la poesía y el arte para expresar el deseo y la necesidad de un mundo mejor y más justo», comentó durante la rueda de prensa Manuel Rico, director de la colección de poesía de Bartleby.