No se lo pierda La vigésimo segunda edición de la Feria de Antigüedades y Almoneda saca a la venta piezas de más de cincuenta años
08 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Si está buscando un aparador antiguo que aporte solera al cuarto de estar, o desea fervientemente ampliar su colección de relojes de época, ésta es su oportunidad. La Feria de Antigüedades y Almoneda, que alcanza este año su vigésimo segunda edición, reúne en más de 2.500 metros cuadrados de exposición un sinfín de objetos -muebles, cuadros, vajillas, lámparas...- con más de 50 años de historia. El certamen permanece abierto al público hasta el 16 de mayo en el recinto ferial de la Casa de Campo. Como en años anteriores, los muebles son los grandes protagonistas de la feria. Del siglo XVIII europeo a las líneas art decó del XX, el visitante se enfrenta a una infinidad de piezas que, eso sí, no siempre están al alcance de todos los bolsillos. Una mesa de comedor victoriana que estilice los almuerzos familiares vale unos 3.000 euros, poco menos de los 3.600 que cuesta llevarse a casa una elegante cómoda Luis XV. En cuanto a los artículos más caros, la broma de adquirir un exquisito bureaux biedermeier puede salir por más de 8.000 euros. Sin embargo, no todo es mobiliario lujoso en la Feria de Antigüedades y Almoneda. Una amplia selección de monedas, abanicos, cajitas, juguetes, cucharillas, teléfonos y todo lo imaginable hará las delicias de cualquier coleccionista de objetos de época. Este tipo de artículos tienen un precio bastante más modesto, que permite llevarse a casa libros antiguos a partir de 20 euros, cascanueces de factura inglesa por 30 euros o, incluso, grabados de distintos periodos a partir de 60 euros. Los amantes de las curiosidades también tienen dónde elegir. Desde un futbolín de los años cincuenta, que recordará a más de uno sus años de infancia, hasta un escritorio de barco elaborado en caoba durante la época victoriana -en este caso, sentirse pasajero del Titanic cuesta unos 2.600 euros-, la muestra incluye objetos capaces de aportar una nota de originalidad a cualquier ambiente. Para tranquilizar al comprador, la Asociación Española de Almoneda expende un certificado de garantía por cada pieza que se adquiera.