El rumor de la participación de Al Qaida en la masacre desató el pánico, aplacado más tarde por el ministro Los índices reaccionaron a los atentados con fuertes pérdidas
11 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.La magnitud de la masacre perpetrada en Madrid sembró también el caos en los principales mercados de valores europeos, que llegaron a registrar las caídas más abultadas desde el pasado 19 de mayo, fecha en la que el euro rompió por primera vez su techo histórico frente al dólar. La tragedia se dejó sentir en el ánimo de los inversores desde primera hora de la mañana y las pérdidas fueron en aumento conforme iban llegando a las mesas de operaciones las cifras del ataque terrorista. Los momentos más críticos se produjeron a media mañana, cuando las dudas sobre la autoría del atentado recorrieron los parqués del Viejo Continente. Las especulaciones sobre la posible implicación en la masacre de Al Qaida o de otros grupos terroristas islámicos multiplicaron los temores de los inversores, desatando una oleada de ventas que hundió a los índices en los niveles más bajos de los últimos diez meses. El hecho de que algunas de las principales agencias de prensa y televisiones internacionales se hicieran eco de esta posibilidad contribuyó en gran medida a incrementar las ventas, sobre todo, las procedentes de inversores extranjeros. Pánico En cuestión de minutos, el pánico inundó los mercados. El principal indicador de la Bolsa española, el Ibex 35, ?reaccionó con una caída de más de cien puntos en apenas unos segundos y amplió las pérdidas acumuladas por encima del 3%. Otras bolsas europeas como París o Fráncfort sintieron aún más de cerca el miedo a una nueva oleada de terrorismo internacional y sus números rojos se acercaron al 4%. Apenas una hora y media después, el reguero de ventas se cortó prácticamente en seco. Fue cuando el ministro del Interior, Ángel Acebes, apareció ante los medios de comunicación para señalar directamente a ETA como autora de la masacre. A partir de ahí, la intensidad de las ventas bajó de tono y los mercados recuperaron cierta tranquilidad, aunque no lograron sobreponerse a las pérdidas. «Por muy duro que suene, si se tratara de una red terrorista internacional pasaría de ser un problema nacional a uno mundial, con unas repercusiones mucho más severas para la economía y, por tanto, para las bolsas». Con esta frase explicaba ayer una operadora el giro experimentado a partir de la comparecencia de Acebes. Al final, el Ibex se dejó un 2,18%. De las 35 compañías que lo componen, sólo una, FCC, logró esquivar las pérdidas. Entre los más perjudicados figuraron algunos de los valores relacionados con el turismo, como Iberia o NH Hoteles, que retrocedieron casi un 4%. Más abultados fueron los descalabros de las otras bolsas europeas. «Quizás es que los mercados no han descartado por completo la posibilidad de que Al Qaida esté detrás de estos atentados» subrayaba ayer un operador, poco después del cierre de las bolsas y antes de que el Gobierno español diera marcha atrás y admitiera esta hipótesis como línea de investigación. La Bolsa de Nueva York reaccionó al cambio de versión de Acebes con una caída cercana al 2%.