Rodríguez Zapatero aspira a presidir el país para unir a los españoles

ESPAÑA

ÓSCAR CELA

El candidato socialista al Gobierno se comprometió ayer en Lugo a impulsar el Plan Galicia Touriño lamentó que el PP consintiera casos como el del geriátrico pirata.

13 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Rodríguez Zapatero reveló ayer a los lucenses las ideas de su proyecto más ambicioso: «Presidir este país para poder unir a la gente». El candidato socialista a la presidencia del Gobierno fue arropado por un atestado auditorio, que no escatimó aplausos y corrigió los lapsus de José Blanco sobre la fecha de los próximos comicios generales. En su tercer acto público en la ciudad amurallada, Rodríguez Zapatero se comprometió a impulsar desde el Gobierno las infraestructuras del Plan Galicia y el desarrollo industrial del Noroeste peninsular, minutos antes de pedir una lección para el PP «para tener un gobierno que no vuelva a utilizar el terrorismo, ni la Constitución, ni la unidad de España porque es de todos y para todos». Tampoco pasó por alto los comentarios populares sobre el lema de la campaña socialista insistiendo en que «lo que más les molesta es que figure la palabra España». Zapatero aprovechó los aplausos para advertir de los continuos intentos del PP para causar desmotivación en las filas socialistas, al tiempo que, nuevamente, retaba a Mariano Rajoy a un debate en el que poder explicar ante millones de españoles dónde están en Irak las armas de destrucción masiva. En el auditorio Gustavo Freire, Zapatero compartió aplausos con José Blanco, secretario de Organización. Fue el candidato lucense por el PSOE quien insistió en que «Lugo non ten unha débeda con Fraga, nin con Rajoy nin co PP» y el mismo que consiguió que el público coreara la respuesta «no sé», contestación de Mariano Rajoy ante casos como el de la Diputación de Castellón o los de abusos de Toques y Begonte. Llegó incluso a ironizar sobre la postura contraria del PP ante el divorcio «y ahora son ellos los que más lo utilizan». Blanco mantuvo el tono para asegurar que, a diferencia de Rajoy, Zapatero no es «ni un enchufado ni un recomendado». En su intervención, Emilio Pérez Touriño recordó las peticiones de una política de derechos y no de ayudas que le reclamaron los emigrantes gallegos en Argentina «que ven no PSOE ó partido da esperanza». Destacó la decisión de Fraga de «rectificar arrastrado polo Parlamento» su valoración sobre los casos de abusos y lamentó episodios como el vivido por los ancianos que residían en un geriátrico clandestino. Comprometido con la política se reconoció el anfitrión, el alcalde José López Orozco, que la idea del abuelo del candidato a la presidencia: «Tengo ansia infinita de paz» resume el proyecto de gobierno del PSOE.