La Transición, a golpe de rock

La Voz

ESPAÑA

Madrid, Madrid, Madrid Un DVD rinde homenaje a las emblemáticas bandas de los años 7o y 80

05 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?uchas veces se asocian determinadas canciones a momentos inolvidables en la vida de cada uno. La historia no está ausente de ellas. Si la dictadura franquista se caracterizó por grupos que continuaban la estela de los Beatles y la de los cantautores en la clandestinidad, los años de la transición política coincidieron con el nacimiento del rock duro en España. Bandas tan emblemáticas como Barón Rojo, Asfalto y Obús se convirtieron en emblema de las libertades recién adquiridas, causando un fuerte impacto en la sociedad y en los modos de vida. A través de sus temas salieron a la luz muchos de los problemas y preocupaciones que permanecieron en silencio durante la represión, como el sexo, las drogas y el alcohol. Para deleite de los nostálgicos e interés de las futuras generaciones, ayer se presentó El rock de nuestra transición, un documento histórico, en formato DVD, que ofrece una visión pormenorizada de este fenómeno de más de 100 minutos de duración. Entrevistas de expertos y músicos, como Vicente Mariskal Romero, Miguel Ríos, Joaquín Luqui, La Abuela rockera, Llele Lania, José Luis Jiménez, Julio Castejón, Jorge Benegas o Mariano Muniesa, aparecen en este trabajo editado por el sello Borderdreams, y realizado por Alfonso Arteseros. Rothschild»» ?unque la Fundación Juan March siempre se ha caracterizado por su apoyo al arte moderno y contemporáneo, ahora ha preferido salirse de su línea habitual ante la oportunidad única de mostrar, por primera vez en la historia, lo más representativo de la colección Edmond de Rothschild que atesora el Museo del Louvre. Las grandes obras maestras sobre papel de Durero, Van Dyck o Rembrandt están presentes en la exposición Maestros de la invención, que constituye, además de un homenaje internacional a uno de los grandes coleccionistas de la historia, un interesante recorrido por la historia del grabado, desde su nacimiento en la Europa del siglo XV, hasta la invención del grabado en color contemporáneo del reinado de Luis XVI y su utilidad propagandística durante la Revolución Francesa. Las 84 obras (nieles, dibujos y grabados) de la muestra han podido viajar a la capital gracias a una atenta revisión de las disposiciones legales de la clausulás de donación que los descendientes de Rostchild impusieron en 1935. También fue esencial la participación de Pascal Torres, conservador de la colección y de la Calcografía en el Lovre, que junto a destacados expertos ofrecerá un ciclo de conferencias para profundizar en la exposición. Maestros de la invención, que también se acompaña por un completo catálogo que editado en tres idiomas, ha permitido el conocimiento científico y análisis de estas creaciones, muchas de las cuales sólo se conocían por ilustraciones. ?na nueva visión del paisaje como género vivo en el arte más contemporáneo es lo que propone Axel Hütte en Tierra incógnita. La muestra, organizada por el Reina Sofía en el Palacio de Velázquez, recoge la evolución de uno de los artistas que en la década de los ochenta asentó la fotografía alemana como una escuela estética, y logró que esta faceta cobrara un peso esencial en el arte de finales del siglo XX y comienzos del XXI. El poeta Leopoldo de Luis, que hace unos meses fue galardonado con el Premio Nacional de las Letras, recibió ayer la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid, la más alta condecoración que concede esta institución. El poeta cordobés, que estuvo acompañado por su hijo y escritor, Jorge Urrutia, dedicó la distinción a los compañeros de generación ya fallecidos, Gabriel Celaya, Blas de Otero, García Nieto, Gloria Fuertes o José Hierro, y a los que aún -dijo- continúan entre nosotros, como Rafael Montesinos, Concha Zardoya, Eugenio de Nora, Luis López Anglada y María Beneito, quienes piensan que «de la poesía podemos salir mejores y más libres». De Luis se preguntó por el sentido de la poesía de Séneca, Quevedo o Vicente Alexandre en el mundo mecanizado en que vivimos, y se inclinó por decir que «ha servido para consolarnos, cuando lo que pretendía era inquietarnos».