Asuntos Exteriores atribuye el aplazamiento del viaje a «malos entendidos» de la oposición ecuatoguineana La misión se retomará tras las elecciones en España y en el país africano
29 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.En un lapso de apenas 24 horas, el Gobierno ha dado tres pasos en la aplicación de su política internacional aparentemente contradictorios entre sí. El miércoles por la tarde, ningún organismo oficial quiso reconocer el envío de dos barcos de guerra a Guinea Ecuatorial. Después de que La Voz publicase la noticia, ayer al mediodía, la Armada admitió que las naves habían partido hacia allí en «visita de cortesía». Poco después, la Oficina de Información Diplomática (OID), un departamento dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, explicó que ese viaje quedaba pospuesto. A través de una nota de prensa, el gabinete al cargo de Ana Palacio atribuyó el aplazamiento a «malos entendidos» en medios de comunicación españoles y entre algunos partidos políticos de la oposición en aquel país africano. La Administración Aznar había decidido mandar a la zona el buque de aprovisionamiento de combate Patiño y la fragata Canarias tras recibir una invitación del Ejecutivo ecuatoguineano, de modo que el movimiento podría haberse interpretado como un signo de apoyo tácito hacia éste. La arribada de ambas embarcaciones se iba a producir en un momento crucial. Primero, porque en la nación subsahariana se celebrarán dentro de unos dos meses elecciones legislativas. Segundo, dado el mal estado de salud del presidente, Teodoro Obiang, quien accedió al poder en 1979, a través de un golpe militar. Y, en tercer lugar, por la situación de convulsión creciente que se vive allí. Asuntos Exteriores prevé que el envío de los barcos de guerra a Guinea se retome después de esos comicios; es decir, a partir de abril. Entonces, los españoles también habrán elegido parlamentarios (14 de marzo). La Marina intentó insuflar ayer aires de normalidad al frustrado viaje, situándolo dentro de un marco de «cooperación bilateral». También la OID pretendió restarle importancia; de hecho, aseguró que se había gestado en noviembre, durante una visita de Ana Palacio a aquel país centroafricano. Contraste de agumentos Sin embargo, esos argumentos oficiales contrastan con las prisas en el alistamiento de las tripulaciones -fueron alertadas con dos días de antelación-, así como con el secretismo informativo del que hizo gala el Gobierno hasta hace unas cuantas horas. Y también con la inconcreción de la orden de navegación entregada a los comandantes del Patiño y de la Canarias , la cual, según fuentes del Ministerio de Defensa, no especificaba en ningún lugar que Guinea Ecuatorial fuese el destino final de la travesía. Además, choca con el ambiente de inquietud que se respiraba en los dos buques. Fuentes de la dotación de uno de ellos habían manifestado su preocupación por los cometidos que supuestamente les habían sido encomendados: dirigirse al país que lidera Obiang para mostrar el respaldo formal de España al gobernante y su régimen, en previsión de la formación de posibles revueltas. Aunque la Armada, públicamente, niega la veracidad de esa versión.