EL MERCADO DE LA CORTE
29 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El PP esperaba la cosecha de votos mayor de su historia el 14-M, hasta el punto de que los estrategas de Génova no han despertado, a día de hoy, de una siesta que comenzó a finales del 2003. El PSOE copaba portadas de periódicos y los telemanipuladores no encontraban en el PP quien atajara el torrente de ideas que manaba de Ferraz. Para colmo, la encuesta del CIS, conocida por el Gobierno hace días, desvelaba que sólo el 36% de españoles consideran buena la situación económica. Algo había que hacer y rápido. Frenar a Zapatero El escenario mediático estaba preparado para que Aznar triunfara en su escenario predilecto: las víctimas del terrorismo, cuya organización -trufada de dirigentes populares- había convocado una cumbre internacional en Madrid. La filtración de la entrevista ETA-Carod podía haber esperado en los cajones de Moncloa, pero era necesario atajar el avance de Zapatero, trastocando la campaña. Se sacrifica el impacto previsto para el Congreso de Víctimas del Terrorismo, filtrando la bomba informativa del caso Carod. Varapalo del CIS Los españoles perciben una realidad bien distinta de la que vende el PP, según el último barómetro del CIS: el milagro económico se contrapone a la percepción del paro como primer problema nacional; el terrorismo es el segundo problema, a pesar de la debilidad de ETA; la vivienda es el quinto problema contradiciendo las explicaciones de Cascos, y la delincuencia preocupa tanto como hace dos años. Mirando al 2004, el pesimismo de las familias sobre sus economías es sorprendente. En este contexto se celebran las elecciones generales.