Una sentencia absolutoria aduce que no es compatible ser maltratada y vestir «a la moda»
ESPAÑA
«Incluso el aspecto físico que presenta la víctima durante los tres días de juicio celebrados, no sólo arreglada sino vestida cada día diferente, a la moda, con anillos, pulseras y curiosos pendientes, gafas de tamaño grande, demuestra una capacidad para visionar el exterior, comprenderlo y adaptarse al mismo, una capacidad de desenvolverse que no coincide con la de una mujer que ha pasado seis meses sometida a agresiones». El párrafo es parte de la sentencia por la que el juez de lo Penal 22 de Barcelona, Francisco Javier Paulí, absolvió a un acusado de maltratar a su mujer. Un polémico veredicto que ha provocado las quejas de distintos colectivos. El titular del tribunal no atendió a la petición de Latifa D. una joven de origen marroquí que se casó por imposición familiar sin apenas conocer a su esposo, quien residía en Hospitalet de Llobregat. La acusación reclamaba para Ali Yilali B.Ch. una pena de dos años de prisión y prohibición de acercarse a su hijo y esposa. El magistrado asevera que sus conclusiones acerca de la vestimenta y la presencia de la denunciante no implican «rechazar que una persona pueda progresar, saliendo de situaciones negativas y desenvolviéndose en el futuro con mayor capacidad, pero desde la perspectiva de la condena o no condena de Ali Yilali B., tales capacidades no suelen darse en este supuesto de agresiones continuadas». La sentencia concluye que «las acusaciones se sostienen sólo en la denuncia de la esposa, de la que se han señalado las numerosas lagunas». Paulí es un reconocido luchador contra los malos tratos: ha colaborado en la elaboración de protocolos contra la violencia doméstica y por su compromiso recibió la medalla al mérito policial de la policía autonómica. Sin embargo, su última intervención ha levantado ampollas. Así, el ministro de Asuntos Sociales, Eduardo Zaplana, se mostraba ayer «tremendamente contrario» a una sentencia justificada, sin embargo, por Jueces para la Democracia o el Observatorio sobre Violencia Doméstica.