Rajoy responde a ETA que deje las armas y las entregue sin condiciones

José Carlos García MELILLA

ESPAÑA

El PNV no acepta que la banda «tutele» la creación de una candidatura única nacionalista Los empresarios vascos denuncian que la crispación política afecta a la actividad económica.

30 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

PP y PSOE condenaron ayer el apoyo público de ETA a la propuesta aberzale de elaborar una lista única nacionalista integrada por «todas las fuerzas favorables al derecho de autodeterminación» para concurrir a las próximas elecciones. Desde Melilla, Mariano Rajoy contestó a la banda terrorista que el principal deseo de los españoles es «que deje las armas y que las entregue, no para hacer una lista conjunta con nadie, sino simplemente que deje de matar». El líder popular pidió al PNV que retire el plan Ibarretxe y «que vuelva al consenso estatutario que se produjo entre todas las fuerzas políticas, menos ETA, en 1980». Rajoy dijo que el terrorismo es «probablemente el principal problema de España» y reiteró el compromiso de su partido de combatir a ETA a través de «la línea policial» y de «reformas legales». El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, se refirió al Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. «Ese pacto ha sido eficaz -dijo-, deseo que dure y que podamos acabar con ETA y con el terrorismo para no tener nunca más que comentar sus comunicados». El portavoz del PNV en el Congreso, Iñaki Anasagasti, calificó la propuesta de candidatura única de «cantos de sirena». Joseba Egibar, por su parte, declaró en Bilbao que el PNV «no admite procesos que vienen a ser tutelados por una organización como ETA». «Bloque vasco» El secretario de Organización de EA, Rafael Larreina, aseguró que «lo importante no es si a ETA le parece bien o mal una iniciativa política determinada», sino que la organización terrorista aclare «si respeta y acata lo que decidan la mayoría de ciudadanos de forma democrática y pacífica». Larreina defendió, sin embargo, la necesidad de «impulsar un bloque vasco», aunque precisó que esto supone que «quien tiene que tener la iniciativa son las fuerzas políticas que tienen acreditada su representación en las urnas». La asociación empresarial Confebask expresó ayer su «hartazgo» ante la actual situación del País Vasco y realizó un llamamiento a los dirigentes políticos, partidos e instituciones para que «reconduzcan la crisis político-institucional» existente hacia «niveles de menor crispación». El presidente de la patronal vasca, Román Knörr, instó a los líderes políticos a buscar «un mayor grado de entendimiento» para que la situación política «no condicione un normal desarrollo de la actividad económica». Knorr consideró una «mala noticia» la no aprobación de los presupuestos para 2004, suceso que describió como «expresión del bloqueo» político que existe en el País Vasco.