Una forma de recaudar fondos para el viaje de fin de carrera

La Voz L.C. | MADRID

ESPAÑA

La venta de árboles de navidad no sólo es un negocio para los comerciantes, sino también para los estudiantes de Agrónomos. Tanto en la Universidad Complutense como en la Politécnica, los alumnos de esta licenciatura se suman a esta venta y ofrecen diferentes tipos de abetos, todos ellos con la autorización del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes. A un precio que oscila entre los 20 y los 50 euros, según el tamaño y el tipo del ejemplar, los universitarios encuentran en las navidades una oportunidad para acumular fondos pensando en su viaje de fin de carrera. La venta se realiza en las instalaciones de cada licenciatura, aunque también se pueden encargar telefónicamente y recibirlos en casa. Como en el caso del Ayuntamiento, pasadas las fiestas los compradores pueden devolver los abetos a ambas escuelas técnicas para que sean replantados. Los árboles incluyen en todos los casos cepellón, maceta y tierra, y los ciudadanos reciben un folleto en el que se explican los cuidados que necesita un ejemplar de estas características. En este apartado, la Escuela de Montes de Madrid aconseja, entre otras medidas, plantarlo en un recipiente con una capacidad mínima de cuatro litros y mantenerlo alejado de las fuentes de calor, para que las posibilidades de recuperación después de pasado el período navideño sean más altas. Recomiendan, asimismo, que una vez instalado, el abeto disponga de agua suficiente (alrededor de un litro diario), ya que «evita que se sequen las hojas del árbol y mantiene la fragancia de las mismas». En España, la costumbre de colocar un árbol de navidad en las casas es muy reciente. Se introdujo a mediados del siglo pasado en Cataluña y la tradición se propagó, en gran parte, gracias al cine estadounidense y británico. En el mundo, la primera referencia escrita data de la Alemania del siglo XVI.