EL MERCADO DE LA CORTE
09 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.La manifestación que convoca Basta ya con el objetivo de reunir a más de 100.000 personas contra el plan Ibarretxe proclama que la persistencia de la amenaza terrorista convierte la propuesta del lehendakari en un chantaje. El PNV y el propio Ibarretxe insisten en que el referéndum sobre su plan sólo verá la luz en un escenario sin violencia. Sobre el papel todos hablan del mismo marco de paz, pero los nacionalistas no están dispuestos a exigir a ETA su rendición como condición previa para avanzar en su proyecto. Duelo político En realidad, ETA ha pasado a segundo plano en Euskadi, superada de largo por el duelo entre constitucionalistas y nacionalistas. PNV y EA confían en que los vascos saldrán masivamente a la calle y llegarán a la desobediencia civil si el Estado rescata las competencias autonómicas e inhabilita al Gobierno vasco. Desde el PP se asegura que los vascos ya no son gudaris dispuestos a iniciar otra guerra carlista; pero unos y otros tendrán que atenerse al veredicto de las sucesivas elecciones para dar salida a tan delicada situación. Culpa de Maragall La insistencia de la derecha en el hundimiento electoral de Zapatero a causa del pacto PSC-ERC libera al actual líder socialista de entonar el mea culpa tras su presentida derrota. El PP, obcecado por situar al PSOE al límite de la lealtad patriótica, estaría culpando a Maragall del fracaso del candidato socialista en marzo del 2004. Seguramente, a los votantes no les interesa tanto quién se proclama más español cuanto qué partido y candidato puede gestionar mejor la coyuntura y suturar las heridas abiertas sin que la sangre llegue al río.