La justicia, en vilo

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

04 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

El TSJ del País Vasco se siente dañado por la presión ciudadana y las declaraciones de dirigentes nacionalistas, sufridas durante la declaración del presidente del Parlamento vasco el pasado miércoles. Los magistrados no se quejan tanto de la coacción callejera como de la acusación de parcialidad lanzada por los parlamentarios del PNV y EA. Por desgracia, la estrategia de judicializar la política, practicada por el PP desde su etapa de oposición, ha dañado el crédito de la justicia. Además, hay magistrados que son más papistas que el papa. Esperpento jurídico La reciente reforma del Código Penal para tipificar como delito la convocatoria ilegal de un referéndum ha sido calificada como «esperpento jurídico» por magistrados y prensa afín al Gobierno. Por una parte, el Ejecutivo actúa presa del pánico ante la certeza de que una mayoría de vascos puede apoyar el plan Ibarretxe, pero, al tiempo, el delegado del Gobierno, Enrique Villar, opina que si procesan a Atutxa «no pasará nada». Entretanto, el nuevo fiscal jefe de Madrid pide más medios para resolver el atasco judicial. Algo huele a podrido Aznar no parece dispuesto a que los frentes que deja abiertos le aguen la fiesta de su despedida. Esa España que imagina goza de una estabilidad envidiable, y el futuro será esplendoroso si el sucesor aplica sus sabias recetas. No viene al caso preocuparse por la deriva del País Vasco o la evolución del conflicto iraquí. Ya recuperarán cuota de mercado los conserveros gallegos y las familias afrontarán con alegría la subida de los tipos. Cosa distinta son las presuntas corruptelas de la etapa Manzano, aireadas por Ruiz-Gallardón.