EL MERCADO DE LA CORTE
27 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Al Gallardón de antes no se le hubiera ocurrido ni en broma trasladar la Consejería de Asuntos Sociales -la de los indigentes, ancianos, inmigrantes- al corazón del barrio de Salamanca. El alcalde no da ni una. Provoca las críticas airadas de los suyos, que aclaman a la recién llegada Esperanza Aguirre, tan liberal; y decepciona con medidas derrochonas a esa parte de su electorado que le considera un poco de izquierdas. Ana Botella vuelve a su barrio, esa muchacha típica... y a las dos en José Luis, como cantaba Serrat. «Céntimo sanitario» El alcalde ha pasado de sucesor de Aznar a andar entre fogones como Santa Teresa, defendiendo que ha alquilado a buen precio la futura sede de Ana Botella o que tampoco es para tanto la contratación masiva de asesores. El PP de Aznar y Gallardón es pijo, aunque hasta ahora no era tan evidente. Rato es un pijo simpatiquísimo y Juan Costa es un pijo que desprecia a los que no saben agradecerle al Gobierno su esfuerzo en la cosa del ITER. Esperanza Aguirre rematará la sanidad madrileña eliminando el «céntimo sanitario» y otras tasas. España no converge Tampoco España cumple, como pretende Aznar cuando critica a Francia y Alemania. No en inflación y menos en desempleo, por lo que la Unión Europea vuelve a pedir al Gobierno un mayor esfuerzo para lograr el pleno empleo en 2010. Casi el 90% de los españoles considera un error la invasión de Irak, y cada vez que Aznar se acerca a algún mandatario extranjero -por ejemplo al presidente de Argelia- le afean su apoyo a Bush. El embajador español en la ONU, Benzo, insiste en que Irak está peor ahora. Rajoy tendrá que reciclarse.