El jurado popular del caso de Francisca González, la parricida de Santomera (Murcia), ha emitido su veredicto considerándola culpable de los asesinatos de sus dos hijos, de 4 y 6 años. En su exposición señala que los mató de forma alevosa y que fue consciente de lo que hacía. El jurado se muestra contrario a la posibilidad de que la acusada pueda solicitar un indulto al considerar que «no existen razones de justicia y equidad» para hacerlo. Pide así la mayor pena posible para Francisca González, que podría oscilar entre 34 y 40 años de cárcel. Ahora será la magistrada presidenta del jurado, María Jover, la que deberá fijar la duración de la pena. Fiscal y acusación particular piden 40 años de prisión, 20 por cada uno de los fallecidos. Los nueve miembros del jurado, reunidos desde las nueve de la mañana de ayer, informaron hacia las 19.30 horas de su decisión. Así, consideran probado ella tuvo la intención desde el primer momento de deshacerse de sus hijos; por lo tanto, los crímenes los cometió de forma «libre, premeditada y alevosa». ? Drogas y alcohol El jurado señala en el veredicto que el elevado consumo de drogas y alcohol, no tan alto como afirmó la defensa, no mermó su capacidad de consciencia en el momento de los hechos. Ahora bien, sí considera probado que Francisca fue sometida a malos tratos y vejaciones por parte de su marido, José Ruiz. Sin embargo, no creen que estos hechos puedan ser aceptados como eximentes o atenuantes. El portavoz del jurado relató, con todo lujo de detalles, cómo la parricida planeó y ejecutó la muerte de Francisco y Adrián con el cable del cargador de un móvil y no dudó en usar a su hijo mayor como coartada. También considera que inventó una historia para que la policía creyera que todo era obra de una tercera persona que entró en la vivienda para robar. ?El abogado de la acusación particular, Evaristo Llanos, exigió a la magistrada que «caiga todo el peso de la ley» sobre Francisca González. ?El fiscal Manuel López Bernal también cree necesario que el castigo sea ejemplar. Los letrados coinciden al pedir 40 años de prisión, así como 100.000 euros de indemnización al padre y 20.000 al hijo que vive. De forma contraria se manifestó el abogado defensor, Cándido Herrero, quien pidió a la jueza que no se emplee con todo el rigor sino que valore la «triste vida» que llevó la acusada, sometida a continuos malos tratos físicos y psíquicos, así como a vejaciones.