El PSOE propone dedicar 200 millones del superávit del Estado al Plan Galicia

ESPAÑA

Presenta una serie de «necesidades sociales» incompatibles con el beneficio anunciado por Montoro El ministro de Hacienda asegura que el dinero servirá para bajar los impuestos

29 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

El PSOE contraatacó ayer el anuncio del superávit del año 2003 realizado por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, con la presentación de una batería de «necesidades sociales» en las que, a su juicio, deberían invertirse los 3.500 millones que, según el Gobierno, le sobrarán al Estado. El portavoz socialista en el Congreso, Jesús Caldera, fue el encargado de defender la alternativa del PSOE a un superávit que tachó de «inadmisible». Los socialistas detallaron las áreas concretas a las que debería destinarse el dinero. Entre ellas, destaca la creación de escuelas infantiles para los más pequeños, en las que se propone invertir 1.500 millones de euros. Según explicó Caldera, en la actualidad sólo un 10% de los niños pueden acceder a las guarderías. Investigación Otra partida muy importante de las que propone el PSOE es la que se refiere a Investigación y Desarrollo (I+D), para la que se considera necesario invertir un total de 719 millones con el objetivo de alcanzar la convergencia con Europa. Los socialistas incluyen el Plan Galicia entre estas «necesidades sociales» incompatibles con la idea de un superávit en el presupuesto. Según la alternativa presupuestaria socialista, debería destinarse una partida de 200 millones de euros a este programa que, según Caldera, el Gobierno tiene «muy desatendido». Frente a las acusaciones del PP, que tachó de «carta a los Reyes Magos» las iniciativas de inversión del PSOE, Caldera aseguró que se trata de un plan «realista» en el que además se está hablando de dar un destino social a un dinero que el Gobierno dice que «le sobra». La propuesta del PSOE obligó al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, a comparecer en rueda de prensa tras el debate de los presupuestos para aclarar el destino que el Gobierno dará a esos 3.500 millones de superávit. Ese beneficio de aproximadamente medio punto en el Producto Interior Bruto se dedicará, según el ministro, a reducir las necesidades de financiación de la economía española, a una nueva rebaja de los impuestos y a subvencionar el acceso al empleo de aquellos colectivos que tienen más dificultades para encontrarlo. El origen del superávit, según Montoro, se encuentra en el hecho de que la Seguridad Social ha obtenido unos ingresos que prácticamente han duplicado los previstos debido al aumento de la afiliación. Los ingresos fiscales también son superiores a los previstos. En el caso del IVA ha crecido a un ritmo del 9% en el 2003, mientras el IRPF, a pesar de la rebaja fiscal, aumenta más de un 7%. El medio punto de superávit del Estado en el 2003 es el resultado de restar a las nueve décimas del PIB que supone el beneficio de la Seguridad Social, las tres décimas de déficit que se estima que tendrá la Administración central. El portavoz de Economía del Grupo Popular, Vicente Martínez-Pujalte, se mostró más agresivo con la propuesta socialista. Aseguró que el superávit generado en este ejercicio no hubiera existido «de haber aceptado el año pasado las propuestas de Zapatero». Pujalte recordó que la Ley de Estabilidad Presupuestaria «establece que una situación de superávit como la generada lleva a garantizar las pensiones aumentando el fondo de reserva y disminuyendo la deuda pública, con el fin de garantizar el futuro con crecimiento y bienestar», por lo que tachó de «insolvente» a Caldera.