Los geólogos achacan este fallo de diseño a la imprevisión del Ministerio de Fomento Álvarez Cascos dice que no tiene más trascendencia que la tarea para el personal de mantenimiento
24 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El Gobierno considera «normal» que se puedan reproducir en las próximas semanas grietas como la aparecida estos días en uno de los terraplenes artificiales que soportan las vías del AVE Madrid-Lérida, a unos 20 kilómetros de Zaragoza, al tratarse de una infraestructura nueva que aún no se ha «consolidado» en el terreno. El propio Álvarez Cascos calificó de «deterioro sin importancia» la brecha formada en la línea -entre Burgo de Ebro y Fuentes de Ebro, tiene unos 12 metros de largo, tres de ancho y dos de profundidad-, y negó tajante que existan riesgos para la seguridad de los trenes. Por su parte, el Colegio de Geólogos de Aragón aclaró que no hay relación entre este incidente y las polémicas simas descubiertas días antes en las proximidades del trazado, debidas a la inestabilidad del suelo en parte de la provincia. La cárcava y la catenaria La cárcava -nombre técnico de la zanja o el foso provocados por avenidas de agua- descubierta por el Gestor de Infraestructuras Ferroviarias (GIF), ente público que gestiona la red, presenta un aspecto amenazador bajo las vías del AVE. A esta imagen inhabitual contribuye que hayan quedado a la vista los tubos del cableado de la plataforma e incluso la base del poste de la catenaria, fundamental para el suministro eléctrico. La erosión permite observar el terraplén al haberse perdido por la caída de agua el recubrimiento cuyo objeto es la reforestación. Los responsables del GIF restaron importancia a la grieta al afirmar que es «un fenómeno de erosión superficial que se produce como consecuencia de las lluvias en las obras de tierra de las infraestructuras lineales (carretera y ferrocarril)». Estos incidentes, insisten, «no tienen repercusión en la plataforma y son fácilmente reparables». Así, se comprometió a que la cárcava quedara reparada ayer. Cascos insistió en que «no tiene más trascendencia que darle trabajo a los servicios ordinarios de conservación». Desde el Gobierno de Aragón también se dio por hecho que este tipo de fenómenos naturales se volverán a producir a corto y medio plazo, «conociendo el tipo de suelo» (abunda el material soluble y rico en yeso), mientras el presidente del Colegio de Geólogos, Joaquín Lahoz, apuntó que la brecha no presenta una gravedad especial para la seguridad de la vía si se soluciona de manera urgente. Según su explicación, el problema se produjo por el fallo de una arqueta, cuyo drenaje pudo estar mal diseñado al no tener en cuenta la cantidad de cables que alberga, achacable a la imprevisión. Así, la abundante lluvia caída fue abriendo una pequeña zanja que puso al descubierto la estructura de hormigón sobre la que se asienta la plataforma.