Rajoy 88

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

16 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Las buenas maneras y el culto al poder imposibilitaron a los vips que presenciaron la puesta de largo de Mariano Rajoy expresar en voz alta su decepción por la aridez del ideario del sucesor. Es inaudito que el PP no haya encontrado en estos años una sola idea novedosa sobre lo ya aportado por José Maria Aznar allá por 1988, cuando comenzaba a hacer méritos para disputar el poder al PSOE. Cánovas, Sagasta, centro-reformista, déficit cero, patriotismo constitucional... Hasta el combate a la telebasura es una iniciativa de Aznar. Pujol, «nazionalista» Pujol se despide aireando las zonas más oscuras del nacionalismo: pide que los catalanes tengan más hijos para que los inmigrantes no desnaturalicen Cataluña. Si la frase fuera de Arzallus le habrían llamado nazi, pero CIU es un seguro aliado de Rajoy si el PP no logra la mayoría absoluta en 2004. El Gobierno decretó con su tercera Ley de Extranjería el fin del efecto llamada, pero la llegada de pateras es alarmante. Se acusa a Marruecos de cruzarse de brazos, sin tener en cuenta que la inmigración es un problema nuestro, no suyo. Fuego a discreción Si la promesa del PSOE de gratuidad en los transportes públicos para algunos ciudadanos merece algún crédito, al menos sobre la pizarra, el compromiso de Esperanza Aguirre de supeditar los planes urbanísticos al Medio Ambiente demuestra que, a pesar de la crispación reinante el PP, no pierde el sentido del humor. Aunque las encuestas son tozudas y otorgan una mayoría cómoda a Espe, algo estará pasando en el cuerpo electoral -que no se cuenta- para que el PP haya mandado fuego a discreción contra la artillería de Simancas.