Propone la aplicación de las previsiones constitucionales para garantizar la unidad de España Los empresarios muestran ante Aznar su rotunda oposición al plan soberanista de Ibarretxe
08 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, José María Cuevas, defendió ayer ante Aznar la conveniencia de aplicar el artículo 155 de la Constitución -que permite al Gobierno suspender una autonomía- para hacer frente al plan Ibarretxe. El líder de la patronal sostuvo que, si la ilegalización de Batasuna o el cierre de medios de comunicación aberzales no supusieron una escalada terrorista, «por la misma lógica deductiva cabe pensar que tampoco pasaría nada si otras previsiones constitucionales que obligan a velar por la unidad de España se pusieran también en práctica». El Gobierno buscaba un pronunciamiento claro de los empresarios contra el plan soberanista y obtuvo una rotunda respuesta favorable en la reunión de la junta directiva de la CEOE, a la que acudió Aznar. Cuevas se empleó a fondo y defendió que ya que el Gobierno ha logrado destruir algunos «mitos», como el de la «imbatibilidad del terrorismo» y el de «la imposibilidad de cerrar sus órganos de prensa o ilegalizar su brazo político», no se debe arredrar ante otros. Indicó que estos pasos, en contra de algunos augurios, no se tradujeron en un recrudecimiento del terrorismo; es más, subrayó, ETA «se mantiene en sus niveles más bajos desde hace muchos años». «Tributo de sangre» Cuevas se mostró convencido de que, a causa del proyecto del lendakari, el debate sobre la unidad nacional va a polarizar el escenario político de los próximos años y recordó que la postura de la CEOE en defensa de la Constitución y de la integridad territorial de España «siempre ha sido rotunda y diáfana», tanto en la intentona golpista de 1981 como ante cualquier proyecto secesionista. Recordó que miembros de su organización han pagado un «tributo de sangre» al terrorismo, en especial los empresarios vascos, que han sufrido, además, secuestros, extorsiones o la obligación de fijar residencia en otras zonas de España. La CEOE defiende «la Constitución y la unidad política de España», insistió, y aseguró que los empresarios vascos opinan lo mismo. Para refrendar estas palabras, el presidente de la patronal vasca (Confebask), Román Knorr, presente en la reunión, advirtió que la respuesta de su organización al plan Ibarretxe «sigue vigente», y se remitió al documento aprobado el pasado año, en el que se afirma que la prioridad en el País Vasco es acabar con la violencia.