La selección de sus integrantes incluyó preguntas sobre programas televisivos del corazón Los acusados de matar al ecuatoriano Wilson Pacheco se enfrentan a una petición de cárcel
01 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El caso Wanninkhof y el error judicial del tribunal popular que declaró culpable a Dolores Vázquez estuvieron presentes en la elección de los miembros del jurado que juzga desde ayer a los tres acusados por el homicidio del joven ecuatoriano Wilson Pacheco el pasado 27 de enero del 2002 en el complejo de ocio Maremagnum, situado en el puerto de Barcelona. La fiscal, las acusaciones y las defensas interrogaron el pasado martes durante más de cuatro horas a 26 aspirantes. Sus preguntas se centraron además en averiguar si tenían prejuicios contra los inmigrantes o los porteros de locales nocturnos. Casi todos aseguraron que les parecía bien que vinieran inmigrantes y una mujer reconoció que le daban «mala espina». Sin embargo, coincidieron en que existe «inseguridad ciudadana» y muchos confesaron que no querían ser elegidos porque no se ven «capaces» de juzgar. El veredicto de culpabilidad dictado por un jurado popular contra Vázquez (que la consideró autora del asesinato de Rocío) planeó sobre la sala en la selección. La defensa preguntó qué opinión les merecía este error. Una interrogada dijo que «lamentaría mucho» condenar a un inocente y atribuyó el fallo a las carencias del ciudadano medio para juzgar casos de esta complejidad. El interrogatorio abordó si conocían a través de los medios de comunicación el caso Maremagnum y qué programas de televisión veían. Pocos reconocieron abiertamente ser espectadores de programas del corazón y afirmaron que sólo veían «informativos y documentales de animales». La fiscal y los letrados fueron recusando a varios ciudadanos hasta que quedaron elegidos los 9 integrantes, y los suplentes, que juzgarán en la Audiencia de Barcelona a los dos porteros y al guardia de seguridad (James Anglada, Mariano Romero Puertas y Antonio Fernández Quincoces) acusados de matar a Pacheco, de 26 años, tras una discusión en la entrada de la discoteca Caipirinha. Según la acusación, dieron una paliza a la víctima y la lanzaron al agua del puerto. La fiscal pide 12 años de cárcel para cada uno. Mientras la familia denuncia el claro carácter xenófobo de los hechos, los tres imputados -como el guarda jurado David G.A., que fue exculpado- insisten en que la muerte de Pacheco fue «un accidente».