Reportaje | El auge de los musicales La ciudad se ha convertido en un pequeño Broadway; esta temporada coinciden en cartel cinco espectáculos
28 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.No se puede decir que Madrid tenga una tradición histórica de grandes musicales, sin embargo, nunca antes el género había vivido una época tan próspera en la capital. Tanto que se ha situado entre las ciudades con mayor oferta del mundo, una clasificación liderada por Broadway y Londres. Esta temporada van a coincidir en la cartelera hasta cinco espectáculos. A finales de agosto se estrenó en el Nuevo Apolo Siete novias para siete hermanos; este próximo miércoles aterriza en España Queen, we will rock you; y antes de que termine el año sucederá lo mismo con Cabaret y Cats. A ellas hay que añadir El fantasma de la ópera, que bajará el telón del teatro Lope de Vega en navidades después de estar más de un año sobre los escenarios y de haber sido vista por casi medio millón de personas. Son muchos los datos que certifican el momento de oro del musical. Por primera vez, Madrid es la segunda ciudad del mundo en recibir un montaje de dimensiones gigantescas, como el dedicado al grupo de Freddy Mercury, que viene directo desde Londres. Queen, we will rock you -producido por Robert de Niro, los ex integrantes del conjunto Brian May y Roger Taylor y el español Luis Álvarez- supone también la primera vez en la que se invierte capital inglés en España para un musical. Dominio sobre Barcelona Por otro lado, el aumento de espectadores registrado el año pasado en las salas madrileñas -el mayor de todo el país, según datos de la SGAE- se debió, sobre todo, al éxito de My fair lady y El fantasma de la ópera. Más. La fusión de dos empresas europeas líderes en el sector -Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE) y Stage Holding- quiere convertir a Madrid en el centro de sus actividades, sobre todo, gracias a la próxima construcción del teatro Príncipe Pío, de 2.000 localidades, dedicado casi exclusivamente a la representación de musicales. Y así una extensa lista de razones que colocan a la capital en una situación de hegemonía absoluta sobre otras ciudades, especialmente sobre Barcelona. «En Cataluña ha caído en picado. Los últimos fracasos, Gaudí y Full Monty, han hecho mucho daño y ahora nadie quiere invertir», apunta Ricard Reguant, director de Siete novias para siete hermanos. En Madrid, por contra, «entre un 30 y un 40% del público viene de la periferia y se organizan viajes especiales para asisitir a una obra. Incluso, algunos que antes iban a Londres, ahora se pasan por aquí», añade Luis Álvarez. Ayuda también a este dominio madrileño el hecho de que algunos espectáculos, debido al elevado coste de su puesta en escena se representen sólo en una ciudad (siempre la capital) y no salgan de gira por el país, ya que dispararía en exceso el presupuesto. El comienzo del boom Se puede decir que todo empezó en 1997, cuando coincidieron cuatro obras: West side story, Sweeney Todd, Los fantásticos y, sobre todo, El hombre de La Mancha, protagonizada por José Sacristán y Paloma San Basilio, pareja también en la posterior My fair lady. «Éste fue el montaje pionero», apunta Álvarez. Desde entonces, la cartelera siempre ha acogido, al menos, dos espectáculos. Anterior a esta explosión, nada o casi nada. Apenas un breve periodo de brillo de dos o tres años, a finales de los setenta y principios de los ochenta, con algunos musicales que consiguieron el favor del público de entonces. La buena salud actual no sólo la marcan las grandes producciones, como Queen,... (el mayor montaje realizado en España con 9 millones de euros invertidos en total), sino también las obras de rango menor. «Siete novias para siete hermanos es un montaje mediano, que nos ha costado 100.000 euros, muy lejos de otras cifras, pero es que antes resultaba impensable que se pudiera poner este dinero encima de la mesa», explica Reguant. Queda, no obstante, mucha carretera por recorrer en el apartado de las producciones propias, un campo muy verde en España. Los empresarios, de momento, prefieren apostar por las obras clásicas y consolidadas que vienen del extranjero. La próxima temporada, por ejemplo, se espera representar Mamma Mia!, un montaje basado en las canciones del grupo Abba que ha causado furor en Londres, y una nueva versión de Sonrisas y lágrimas, dirigida por Jaime Azpilicueta.