Madrid, Madrid, Madrid Un grupo de estudiantes europeos rinde tributo a «El Quijote» en varios idiomas
08 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Un grupo de estudiantes llegados a España desde diferentes países europeos rindieron ayer un homenaje a El Quijote . Reunidos bajo el monumento a Don Quijote y Sancho Panza de la Plaza de España, el grupo leyó varios fragmentos del clásico en más de 20 lenguas. La prosa limpia de Miguel de Cervantes fue leída en alemán, checo, italiano, holandés o turco, entre otros idiomas. El homenaje a este clásico de la literatura universal fue organizado por la Asociación de Estudiantes de Europa (AEGEE, en sus siglas francesas), que desde hace 15 años organiza el proyecto Summer University para la integración de los estudiantes europeos. Bajo los árboles que rodean el monumento, este grupo de estudiantes también realizó una valoración personal de la obra. Diego Fernández, uno de los responsables de la ONG explicó que Summer University pretende «eliminar prejuicios y lograr una mejor convivencia entre los jóvenes europeos». Los participantes del proyecto disfrutan estos días un periodo vacacional en el que visitarán los principales museos de Madrid y viajarán otras ciudades como Toledo o Segovia. La AEGEE está presente como miembro consultivo en el Consejo de Europa y en la ONU. En colaboración con esos órganos, esta asociación desarrolla numerosos programas de intercambio y comunicación internacional. Sus hasta ahora 17.000 miembros tienen la oportunidad de diversificar su formación académica en los 40 países de Europa que forman parte de la organización. La facultad de Agrónomos de la Universidad Complutense de Madrid es uno de los 271 centros universitarios que forman la estructura de esta ONG. Valencia, Oviedo, Barcelona y otras cinco ciudades españolas también colaboran con la AEGEE, cuyo nombre, Association des Etats Généraux des Etudiants de l'Europe, rinde homenaje a los Estados Generales, órgano representativo nacido en Francia durante los primeros compases de la Revolución. Ayer por la tarde comenzaron las fiestas de San Lorenzo del Escorial después del pregón de apertura. Este año las fiestas las abrió el presidente del Ateneo de Madrid, José Luis Abellán. Tras su intervención, el trío Los Panchos inauguró el escenario por el que pasarán cinco grupos hasta el próximo día 14. El colombiano Juanes tocará mañana, un día antes que El Canto del Loco. Las actuaciones musicales se cerrarán el jueves con el concierto de El Consorcio. La recaudación de estos dos últimos conciertos más la del de hoy, a cargo de Siempre Así, será donada a Cruz Roja, entre otras asociaciones. El concejal de fiestas, Javier Santiago, informó ayer de que este año se ha preparado un parque temático para los niños que cuenta con circuito de karts, motos de cuatro ruedas, concursos y representaciones teatrales. Hoy comienzan los espectáculos taurinos de las fiestas con una corrida de rejones en la que torean Pablo Hermoso de Mendoza, Álvaro Montes y Óscar Rodríguez. Mañana tendrá lugar la corrida central del festejo a cargo de Jesulín de Ubrique, Francisco Rivera y César Jiménez. Tribus amenazadas Hoy se celebra el Día de los Pueblos Indígenas, que recuerda a las miles de tribus que aún sobreviven en todo el mundo conservando sus raíces originarias. Con motivo de esta celebración, la ONG Survival denunció ayer el estado de las tres tribus más amenazadas del planeta. Los Ayareo-Totobiegosode del oeste de Paraguay, los Bosquimanos Gwi y Gana del desierto del Kalahari y los Haraui, que habitan las islas Andamán en el Océano Índico, sufren la usurpación de sus tierras tradicionales y el azote de enfermedades extrañas a ellos como el sarampión. Survival destaca que estas tres tribus «viven en entornos completamente dispares, en tres continentes diferentes, y sin embargo el racismo y las amenazas a las que se enfrentan son sorprendentemente similares». La ONG alerta de que si estos grupos son expulsados de sus tierras no podrán sobrevivir. Los bosquimanos Gana y Gwi fueron expulsados de su tierra en el desierto por el Gobierno de Botswana en el año 2002 bajo el pretexto de «civilizarlos». Desde entonces las zonas que habitaron durante generaciones han sido cedidas para la explotación diamantífera a las compañías De Beers y BHP Billiton. Un estudiante lee un fragmento de «El Quijote»