La Gendarmería detiene en Francia a tres terroristas encargados de suministrar explosivos Acebes cree haber golpeado a uno de los «pulmones» de la banda en el país vecino.
30 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La División Nacional Antiterrorista (DNAT) francesa y los servicios de Información de la Guardia Civil asestaron la madrugada de ayer a la retaguardia de ETA uno de los golpes más importantes de los últimos meses. Tres de los terroristas encargados de comprar, fabricar y facilitar armas y, sobre todo, explosivos a los comandos que en la actualidad operan en España fueron detenidos en la localidad gala de Cahors (en el departamento de Lot, al suroeste del país), con lo que se corta así una de las principales vías de suministro de los terroristas desplazados a la Península. Los etarras arrestados -José Sagarzazu Gómez, Juan Miguel Illarramendi y el francés Claude Recart- tenían 400 kilos de clorato sódico para fabricar media tonelada de cloratita, lo que equivale a la capacidad suficiente para confeccionar 20 coches bomba. Fuentes de la lucha antiterrorista no descartan que Sagarzazu y sus compañeros facilitaran ese mismo explosivo al comando Irumberri detenido en Navarra o al nuevo comando Vizcaya que colocó el coche-bomba del aeropuerto de Santander y los dos vehículos desactivados por la Ertzaintza en Bilbao en las últimas semanas. El operativo es fruto de meses de investigaciones de las fuerzas de seguridad españolas, que desde principios de este año seguían la pista del que el ministro del Interior, Ángel Acebes, definió hoy como el «núcleo operativo» del «aparato logístico» de ETA en el país vecino. Acebes calificó la operación en Cahors de golpe a uno de los «pulmones» del «aparato logístico» de la banda terrorista en Francia. El titular de Interior matizó que se trata «de uno de los núcleos más significativos» del abastecimiento de ETA y explicó que «la laboriosa operación contra la organización armada, fruto de la colaboración antiterrorista franco-española» tiene una «enorme importancia», en cuanto supone un varapalo a la «operatividad» de la banda terrorista «de cara al futuro». El máximo responsable de la lucha antiterrorista recordó que «acciones de este tipo reducen la capacidad de la organización terrorista ETA», aunque advirtió de que puede seguir cometiendo atentados, puesto que queda constatada la «doble tendencia de reclutamiento de la organización»: por una parte, jóvenes procedentes del terrorismo urbano, como es el caso de Sagarzazu y por otra, veteranos terroristas refugiados en países sudamericanos que regresan a Francia, como Illaramendi.