Defensa admite que hubo quejas sobre seguridad antes del siniestro del Yak-42

Xurxo Fernández Fernández
Xurxo Fernández REDACCIÓN

ESPAÑA

JUANJO MARTÍN

El Ministerio recibió por primera vez a familiares de las víctimas 52 días después del accidente Los parientes han abierto una investigación paralela, descontentos con la del Gobierno

18 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La documentación que Federico Trillo entregó el jueves al Congreso deja claro que los militares españoles sí se habían quejado de la seguridad de los aviones en los que se desplazaban a realizar las misiones de paz. Incluso figura un parte de incidencias sobre el vuelo de un Yakolev 42, quince días antes del siniestro que costó la vida a 62 militares, en el que se critica los «problemas en la carga del equipaje, que tuvo que ir con el pasaje». Los textos, en los que se denuncia la ausencia de anclajes de la carga, el mal estado de la ruedas, la obstrucción de puertas de emergencia por fugas y condensaciones, el deterioro del tren de aterrizaje o mal mantenimiento, contradicen las palabras pronunciadas por el propio Trillo en la comisión de la Cámara Baja: «Se ha comprobado que se produjeron partes de incidencias de algunos mandos sobre vuelos específicos con relación, sobre todo, a retrasos, repostajes y condiciones de confortabilidad de los vuelos, no en relación a su seguridad». Uno de los anexos de la carpeta entregada al Congreso recoge un listado de los partes de incidencia recibidos en el Estado Mayor Conjunto. En él, sólo uno de los documentos figura como recibido antes del accidente. Se trata del realizado por el teniente coronel José Manuel Solar -que falleció en el siniestro- del vuelo del 14 de mayo entre Kabul y Villanubla en un Illusin-76. En este reporte se critica «el excesivo control al que sometió la policía española a los componentes de la unidad». Sin embargo, en trece textos que se recibieron después de la catástrofe (aunque hacen referencia a viajes realizados entre diciembre del año pasado y mayo del 2003), sí que aparecen quejas por la seguridad. Datos como los que se recogían en la documentación son los que reclamaba la delegación de familiares de las víctimas, que ayer se trasladó hasta Madrid. Allí, cargaron duramente contra Defensa y acusaron al Ministerio de ser el origen de la cadena errónea de decisiones que llevó a la catástrofe. También expresaron su desconfianza por la lentitud y los pocos resultados obtenidos en la investigación llevada a cabo por el Gobierno, y anunciaron que ya han encargado otra a unos abogados catalanes. El viaje hasta Madrid trajo una buena noticia para los parientes de los fallecidos en el siniestro. Después de cincuenta y dos días de espera y diversas peticiones, ayer por la tarde pudieron mantener dos encuentros con una delegación designada por Federico Trillo. En ella expresaron su malestar por la situación y reclamaron mayor diligencia y claridad en las operaciones de Defensa.