EL MERCADO DE LA CORTE
15 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El 76% de los vascos considera mala o muy mala la situación política. Este dato de un sondeo oficial es una pésima noticia para Ibarreche, que no cuenta ni siquiera con la mitad del electorado para su plan secesionista, y pierde crédito cada día que pasa entre el electorado no independentista. La única baza que le queda es una improbable tregua indefinida de ETA. Siendo cierto, como dice el maestro Onega en este periódico, que desde el Estado se está empujando el proceso de secesión, la novedad es que el PNV está cociéndose. Todos españoles Maragall y Odón Elorza, por mucho que se empeñe el PP, no comparten la idea secesionista del PNV; por tanto sus ideas no son comparables con las de Arzallus. Otra cosa es que, sin cuestionar la unidad territorial, quieran para su país, para España, una distribución del poder interno distinta de la que representa el Partido Popular; que, si pudiera, daría al traste con el Estado de las Autonomías del 78. Tan español es el neo-centralismo del PP como la propuesta federal, porque ambas respetan la integridad territorial de España. Vía muerta La tercera vía de Tony Blair ha quedado enterrada en la cumbre socialista organizada por el primer ministro británico para reforzar su liderazgo interno. Rodríguez Zapatero ha dicho en ocasiones que Blair está antiguo, entre otras cosas porque ya Felipe González agotó en su tiempo las recetas de la eficaz «tercera vía». El debate que dirige estos días el actual líder del PSOE en El Escorial apunta hacia una izquierda más comprometida con el desarrollo global, el multilateralismo, y con una revalorización del Estado al servicio del individuo.