España sigue en el «rincón de la historia»

C. Calvar MADRID

ESPAÑA

LUIS TEJIDO

El apoyo a EE. UU. ha destruido el perfil europeísta y las relaciones privilegiadas con el mundo árabe y América Latina, según las conclusiones de una treintena de expertos

12 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

España ha perdido peso internacional en los últimos diez años. Los esfuerzos de José María Aznar por conseguir que el país salga del «rincón de la historia» no sólo están resultando infructuosos sino que han dinamitado una estructura diplomática construida durante décadas, al tiempo que se ha llevado por delante los tradicionales lazos que le unían a sus socios europeos, el mundo árabe e Hispanoamérica. Ésa es al menos la opinión de una treintena de expertos en política exterior, que ven en el acercamiento a Estados Unidos, el apoyo inquebrantable a las estrategias de George Bush y el pretendido vínculo hispano-anglo-estadounidense una «apuesta arriesgada», en el mejor de los casos. El cambio de rumbo que ha imprimido Aznar a las relaciones internacionales no ha hecho que España pase de ser una potencia media. El precio de apoyar la guerra preventiva contra Irak fue alto: se perdió el perfil europeísta del país y la intensidad de las relaciones privilegiadas con el Mediterráneo y Sudamérica. Las conclusiones de La política exterior de España: 1800-2003 -libro en el que han colaborado historiadores, diplomáticos e investigadores de distintas universidades españoles y extranjeras- son así de rotundas. Más preocupante que el supuesto fracaso en los objetivos de supremacía son los patrones de comportamiento que los autores han detectado en España y sus nuevos socios. Esa forma de mirar la diplomacia no como instrumentos esenciales en la resolución de conflictos sino como «obstáculos». En eso, aseguran, consiste la doctrina de la guerra disuasoria de EE. UU. Es su mayor arma y al mismo tiempo la que más daño puede hacer tanto a la gran superpotencia como al resto del mundo: daña su legitimidad y será fuente de nuevos conflictos. En consecuencia, cabe interpretar -a juicio de los estudiosos del tema- que el mundo hacia el que se camina es menos seguro. Algo que entra también en plena contradicción con las tesis defendidas por Aznar para prestar su apoyo a los estadounidenses. El profesor de la Universidad de Santiago Rafael García Pérez, uno de los autores del estudio, desconfía de la capacidad de la diplomacia para sacar partido de la apuesta exterior del Gobierno, entre otros motivos porque su programa «no se ha visto acompañado ni de los recursos presupuestarios ni del respaldo político necesario». La obra está coordinada por el jefe del Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid y presidente de la Comisión Española de Historia de las Relaciones Internacionales, Carlos Pereira Castañares.