Europa matamoros

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

19 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Dos de las grandes cuestiones que dividieron a los españoles en vísperas del golpe de Estado de 1936 han reaparecido con fuerza en la etapa de gobiernos del PP. En cuanto al problema de las nacionalidades, encauzado en la Constitución de 1978, está más encrespado que nunca, aunque la grave situación del País Vasco haya aplazado las reclamaciones de otras comunidades. La insistencia de Aznar en glorificar el cristianismo en la nueva Constitución europea nos retrotrae a un debate superado en nuestra Constitución. Ola islamista Si, finalmente, la Constitución Europea se somete a referéndum en España en los términos que plantea Aznar, muchos conciudadanos la rechazarán por desleal con el espíritu de concordia que inspiró nuestra Constitución. La propuesta de Aznar se entiende como reacción a la secuencia de noticias que hablan de un islamismo que conquista el mundo en elecciones democráticas, o al mimetismo de EE.UU., que tiembla con las amenazas exteriores. Otra explicación es que Aznar prepara las elecciones de 2004 crispando de nuevo la vida política. Gescartera vuelve Como evidencia de que la justicia aspira a ser neutral pero no lo parece, el PSOE se ha puesto en manos del fiscal jefe de Madrid, Mariano Fernández, para que empitone a los ex-diputados Tamayo y Sáez. El Gobierno, por su parte, ha recibido la comprensión del presidente del CGPJ, José Hernando, que, aludiendo a las querellas presentadas por el PSOE, advierte del peligro de «judicializar» la política. La instrucción del caso Gescartera apenas avanza, pero ya sabemos que el vicepresidente Rato era un «cliente especial» del HSBC.