PP, PSOE y la decencia democrática

| RICARDO MARTÍN |

ESPAÑA

EL MERCADO DE LA CORTE

10 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Ha querido la casualidad que Rodríguez Zapatero anunciara ayer, horas antes del fiasco vivido en la Asamblea de Madrid, su decisión de votar al PP para la presidencia de la diputación de Álava, simple y llanamente para contrarestar las acusaciones populares a su tibieza constitucionalista. El gesto del líder del PSOE ha sido cuestionado por parte del socialismo vasco y es seguro que por un sector de su electorado en el resto de España. Pero la decencia democrática del candidato a la presidencia del Gobierno en el 2004 le engrandece. Esperanza aprovecha La decisión del PP de la Asamblea de Madrid de colarse en la presidencia de la Cámara aprovechando la bajeza de un par de tránsfugas, pone de relieve la relatividad democrática de algunos dirigentes populares , que dan la espalda a la voluntad de los madrileños, plasmada en la mayoría absoluta PSOE-IU. Esperanza Aguirre dice que los problemas de otros partidos no la conciernen y prepara su toma de posesión como presidenta de la Comunidad. Aznar está obligado a impedirlo para evitar el deterioro de la partitocracia. Tentaciones A los dos políticos que han traicionado alevosamente a su partido les trae al pairo el daño producido a las instituciones y el deterioro de la confianza de los electores en los partidos. No es creíble que por una discrepancia sobre el modelo de alianzas, los susodichos dirigentes del PSOE hayan tirado los pies por alto. Cuando llega el final de la Liga y están en juego ascensos y descensos de categoría, se extrema la vigilancia para evitar tentaciones. El PSOE ha pecado de ingenuo, creyendo que tenía el título en el bolsillo.