EL MERCADO DE LA CORTE
04 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Las cajas de ahorro están más politizadas que ayer pero menos que mañana. Siempre ha sido así. Es propósito del futuro presidente, Simancas, reenfocar los objetivos de Caja de Madrid, contando para ello con los actuales titulares de la entidad financiera, aunque con un objetivo irrenunciable, cual es el relevo del equipo gestor liderado por Blesa. Queda por delante una labor de encaje de bolillos, que llevará al nuevo Gobierno de la Comunidad a arduas negociaciones con los independientes, los sindicatos y demás accionistas. Simancas, gestor A los ojos del futuro Gobierno de la Comunidad aparecen multitud de problemas acumulados, como el colapso de las urgencias, que no fueron abordados por el equipo saliente. La expansión del metro fue utilizada hasta la saciedad por Ruiz-Gallardón como símbolo de su eficacia, aunque la gestión de cientos de asuntos de su competencia dejara mucho que desear. A Simancas se le va a exigir la mejora de los servicios públicos, de la sanidad, de la justicia, de la atención a ancianos y la vivienda. Puede salir a hombros o trasquilado. Averías El Gobierno rectifica a toro pasado para ahorrarse la asunción de responsabilidades. Sucedió con los aviones que transportan tropas españolas a los escenarios de conflicto, sustituidos tras la tragedia de Turquía; y también con el insoportable aumento de la delincuencia en Madrid, que se ha cobrado la cabeza del jefe de policia, Juan Bautista Zurera. Oficiosamente, se reconoce que las goteras se producen por el riguroso ajuste presupuestario, y así es imposible aplicar la Ley del Menor o mantener las líneas de la Renfe.