Marcel Marceau trae por primera vez a España a su compañía Mimodrama, que representa «Cuentos Fantásticos» en el Nuevo Teatro Alcalá
02 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.«Señor Marcel Marceau, le haré la pregunta como si fuera un juez o un fiscal. ¿No ha tenido nunca la tentación de hablar encima del escenario? Contésteme, por favor, con un sí o un no», le interroga un periodista después de un intento fallido. El artista francés sonríe y suelta un lacónico: «Será después de mi muerte». Así piensa y así actúa el padre y la madre del mimo, el más grande de todos los tiempos, según muchos. Hoy presenta en el Nuevo Teatro Alcalá su nuevo espectáculo, Cuentos fantásticos, que lo completa con sus clásicas Pantomimas de Bip, un personaje inspirado en Chaplin y en el Pierrot de la Comedia del Arte, y que inventó hace más de medio siglo. Cuentos fantásticos son tres piezas que rinden tributo al Japón de la época de Edo, a China y a la Italia romántica del siglo XIX, y suponen la primera oportunidad que tiene el público español de ver a la compañía de Marceau, Mimodrama, formada por los ocho mejores alumnos de su escuela. Nuestro país es la primera parada de una larga gira internacional que les llevará por todo el mundo. El mimo francés, de 80 años, defiende la pureza del gesto y la autenticidad del silencio: «Lo importante sobre la escena es ser profundo, crear una fuerza dramática. Para ello no necesitamos hablar, nuestro arte es tan fuerte que podemos hacer reír o llorar sin usar la palabra. El silencio no puede mentir». Marcel Marceau iba para actor parlante, pero una película de Chaplin le hizo dar un giro a su carrera. «Ahí empecé a entender ese arte misterioso, la pasión por el mimo», explica. A sus discípulos les aconseja que «se aten a las raíces, de lo contrario tendrán un futuro frágil». Hay funciones todos los días de la semana, menos el lunes, y los precios oscilan entre los 15 y los 42 euros.