La víctima había denunciado seis horas antes a su esposo por amenazas ante la Guardia Civil -El agresor llegó a un hospital ensangrentado y pidió ir a prisión para entregarse
23 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Patricia Maurel Conte, de 29 años y candidata por el Partido Popular a la alcaldía de la localidad turolense de La Puebla de Híjar, murió ayer asesinada a tiros por su esposo. La víctima había denunciado por amenazas a su marido unas seis horas antes. La consternación y el estupor ante este nuevo episodio de violencia doméstica se adueñó del pequeño pueblo del bajo Aragón. Tal y como explicó el subdelegado del Gobierno en Teruel, Marco Aurelio Rando, Patricia Maurel recibió once disparos realizados con una escopeta del calibre 22. Los impactos, mortales de necesidad, la alcanzaron en el pecho, la cabeza, la espalda, el tórax y un brazo. El cadáver de la político popular fue encontrado en un campo de cereal próximo a La Puebla de Híjar. Según fuentes de la investigación, pasadas las dos de la mañana del viernes, el marido, José Javier Salvador Calvo, de 34 años, tras cometer presuntamente el asesinato, se desplazó al hospital San José de la capital turolense. Allí, con su ropa completamente ensangrentada, pidió ser atendido de unas supuestas heridas. «Terriblemente nervioso» Instantes después, y ante el desconcierto de los médicos, explicó que había matado a su esposa y que quería ir a la prisión provincial de Teruel para entregarse. «Estaba terriblemente nervioso y afectado», señaló José Castaño, director del centro hospitalario. Los facultativos avisaron de inmediato a la policía, que minutos más tarde llegó al sanatorio y procedió al arresto del hombre que a última hora de la tarde de ayer ingresaba en la prisión provincial tras declarar en los juzgados turolenses. Se da la circunstancia de que horas antes del suceso, sobre las ocho y media de la tarde del jueves, según confirmó el subdelegado del Gobierno, Patricia Maurel había presentando una denuncia contra su esposo en el cuartel de la Guardia Civil de su pueblo. En ella, la fallecida acusaba a su marido de amenazas. Este hecho sorprendió a los compañeros de la candidata popular en La Puebla de Híjar, que aseguraron que «Patricia nunca había comentado nada acerca de problemas con su marido, que además le apoyaba firmemente en su condición de candidata a la alcaldía». Incluso, añadieron, sobre las ocho de la tarde, la fallecida había hablado con su presunto asesino a través de su teléfono móvil «con total normalidad». Poco antes, pasó horas repartiendo sonriente propaganda por las calles con total normalidad.