EL MERCADO DE LA CORTE
24 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Habrá un antes y un después para Ruiz-Gallardón al pasar de la Presidencia de la Comunidad a la Alcaldía de la capital de España. Tras caracterizar su presidencia como de gestión y virginalmente apolítica, se ha podido escuchar en los salones del Ritz un discurso con una profunda carga conservadora a su número tres, Ana Botella. Hablar de «familias canguro», «solidaridad vecinal», «acogimiento familiar temporal» o guarderías tuteladas por asociaciones de padres es política pura y dura, donde lo público no ocupa lugar. Ofertas increíbles Los estrategas socialistas saben que por el camino de la subasta electoral no van a ninguna parte, a pesar de que fueron sus candidatos los primeros en cargar el zurrón de promesas sin cuento. Aguirre y Gallardón doblaron la apuesta, y, gracias a sus altavoces institucionales y mediáticos, han abrumado a sus adversarios. Quedan pocos días para el inicio de la campaña y los partidos tratan de imponer el escenario y el debate que más les favorezcan. Están en juego unos pocos miles de votos indecisos, que serán decisivos el 25-M. González consultó Quien hizo lo que debía fue Felipe González, convocando a los españoles a un referéndum, sabedor de la oposición a la OTAN de una parte mayoritaria de la sociedad. Por algo que González creía insoslayable para el progreso de España fragmentó a su partido y a la izquierda; abrasó su relación con UGT y dejó endeudado al PSOE. Nada que ver con la terquedad mesiánica de Aznar y Blair, gobernantes dignos del mejor despotismo ilustrado. En contra de su manual de campaña, dirigentes del PP sigue justificando la guerra y glorificándola.