El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó ayer el Real Decreto por el que se le concede el indulto a Josefa Mahugo, una madre de tres hijos menores de edad, para que se haga cargo de ellos. La mujer fue condenada en 1995 por la Audiencia Provincial de Madrid a tres años de cárcel por un delito contra la salud pública cometido en 1993. Según el BOE, el Gobierno salva a Mahugo de ir a la cárcel «a condición de que no vuelva a cometer delito doloso en el plazo de tres años desde la publicación del Real Decreto». Esta decisión -añade- fue tomada por el Consejo de Ministros en su reunión del pasado 14 de marzo. Mahugo expresó ayer su satisfacción por la concesión de la medida de gracia y agradeció el apoyo que ha recibido «por parte de todos». «Ahora estoy muy contenta y más tranquila, ya que esto me tenía muy preocupada», concluyó.La Audiencia de Madrid y el fiscal informaron a favor del indulto de Mahugo al estimar, entre otras cuestiones, que es la responsable de la educación y mantenimiento de sus hijos y de su marido, quien recientemente salió de prisión y padece una grave enfermedad. Asimismo, tuvieron en cuenta el «largo tiempo» transcurrido desde que ocurrieron los hechos.Así constaba en los informes que la Audiencia Provincial de Madrid y el fiscal presentaron para aportar al expediente del Ministerio de Justicia, que debía resolver la petición de indulto.La sección séptima de la Audiencia condenó a esta mujer en sentencia de 4 de julio de 1995 a tres años de cárcel y al pago de una multa de 6.010 euros como autora de un delito contra la salud pública por hechos que fueron cometidos el 17 de junio de 1993.El pasado mes de octubre, la Audiencia acordó suspender provisionalmente el ingreso en prisión de Mahugo mientras solicitaba un indulto para evitar que se ejecutara la sentencia. La Federación Española de Familias Numerosas (FEFN) envió un escrito al ministro de Justicia, José María Michavila, para solicitar la libertad de Mahugo al considerar que ésta «ha demostrado con hechos su empeño por integrarse en la sociedad». La FEFN se sumó así a las peticiones de distintas instituciones y partidos políticos, así como el Ayuntamiento de Madrid.