También impidió la realización de más de 5.000 consultas y 3.000 pruebas diagnósticas El seguimiento fue total en las grandes clínicas y descendió en los pequeños centros sanitarios
12 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.? La huelga convocada en la sanidad privada madrileña, que comenzó a las diez de la noche del miércoles y finaliza a las ocho de la mañana de hoy, provocó la suspensión de 625 intervenciones quirúrgicas, de más de 5.000 consultas y de alrededor de 3.000 pruebas diagnósticas, según informaron los sindicatos convocantes, el de enfermería Satse, CC.?OO. y UGT, y reconoció la patronal. Las operaciones suspendidas afectaron a 14 clínicas, entre las que destacan Rúber Internacional (75), San Francisco de Asis (60), Nuestra Señora de América (62), Zazuela (45), San Camilo (40), Santa Elena (40), La Luz (40), Ruber (50), La Paloma (40) y Moncloa (40).Con este paro, los trabajadores de la sanidad privada muestran su rechazo a la última propuesta de convenio colectivo presentada por los empresarios. Según afirmó ayer Antonio Batolomé, presidente de la Asociación de Clínicas Privadas de Madrid, patronal del sector con representantes de 21 centros, «la oferta es de 71 horas más anuales de libranza, el aumento lineal de salario de cuatro puntos y el rechazo absoluto a los solicitud de 35 horas semanales».Los sindicatos solicitan una subida salarial del IPC más un punto, 35 horas semanales, «para acercarnos paulatinamente a los trabajadores de la sanidad pública», según afirmó ayer Beatriz Blázquez, portavoz de Satse, y que se cubra el cien por cien de las bajas laborales. Asimismo, rechazan las 71 horas de libranza, porque se realiza a cambio de una total disponibilidad y de la flexibilidad absoluta de horarios.La huelga ha afectado a más de 10.000 trabajadores del sector y a más de un millón de usuarios. Así, mientras que para los sindicatos fue un «éxito» y obtuvo un seguimiento «masivo», para la patronal tuvo «escasa» repercusión. A excepción de los hospitales Montepríncipe y Madrid, donde no se respetaron los servicios mínimos, la movilización transcurrió sin incidencias. Según afirmó María Jesús Holgado, portavoz de UGT, el cien por cien de los trabajadores de las grandes clínicas de la región, alrededor de 30 de las 50 existentes, secundaron el paro. Sin embargo, reconoció que el seguimiento fue muy inferior en las 20 clínicas de menor tamaño, «donde los jefes están encima y los trabajadores sufren más presiones».El representante de la patronal aceptó que en algunos centros el paro fue total y destacó que las operaciones y consultas suspendidas se adelantaron o atrasaron unos días.La movilización de los trabajadores continuó por la tarde con una concentración en el Hospital Beata María de Jesús.