Los doce magistrados rechazaron de manera unánime el recurso del Gobierno vasco al nuevo texto legal El Supremo inicia hoy el estudio de la propuesta favorable a la ilegalización
12 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Los doce magistrados del Tribunal Constitucional respaldaron ayer con su voto la validez de la Ley Orgánica de Partidos Políticos y rechazaron el recurso del Gobierno vasco. El gabinete de Ibarretxe denunció en octubre la norma al entender que «restringe» derechos fundamentales recogidos en la Constitución, como las libertades ideológica, de expresión y de reunión, por lo que pidió que la dejara sin efecto. Según fuentes jurídicas, todos estuvieron de acuerdo en el fondo de la cuestión: la ley no vulnera ningún artículo constitucional, defiende la arquitectura del Estado y es un instrumento que permitirá ilegalizar a las formaciones políticas cuya actuación suponga una violación de sus preceptos. La sentencia rechaza así uno de los argumentos del Ejecutivo autonómico: que es una legislación creada sólo para permitir la proscripción de Batasuna. El fallo no será difundido hasta hoy, ya que pese al deseo del presidente, Manuel Jiménez de Parga, no fue posible concluir ayer la redacción definitiva. Su propuesta, aceptada de entrada por el resto, fue empero sometida a muchos cambios para acoger varias sugerencias. Algunos magistrados defendieron la necesidad de precisar en la sentencia cómo debe ser aplicada la ley para evitar cualquier vicio de inconstitucionalidad. Pero al final se impuso la tesis mayoritaria, ya que podría interferirse en la decisión de la sala especial del Supremo sobre la ilegalización de Batasuna.Tras seis reuniones, el Constitucional vuelve a batir marcas en cuanto a rapidez en la resolución de un recurso, aunque no ha sido un proceso fácil. En medio, rechazaron, por dos veces y no sin duros debates, la recusación a De Parga presentada por el Gobierno vasco, así como la petición de la Generalitat de que fuese cesado.Según fuentes de la institución, pese a la unanimidad, la extensión (más de cien folios) y la densidad de la ponencia de De Parga impusieron una discusión lenta y, a veces, farragosa, porque los magistrados se obligaron a analizarla «con lupa», dada su trascendencia.El Constitucional dará a conocer los argumentos por los que considera ajustada a derecho la Ley de Partidos hoy, el mismo día en que el Supremo (que por vez primera aplica esta norma) inicia el debate sobre la ponencia de ilegalización de Batasuna realizada por su presidente, Francisco Hernando. Ahora, los magistrados que analizan la trayectoria de la coalición podrán hacer pública su decisión sin que existan sombras de duda sobre la constitucionalidad. Al tiempo hace decaer uno de los requerimientos de Batasuna ante el Supremo, que en sus alegaciones pidió que no hubiese resolución hasta que el Constitucional se pronunciase. Duro revés para Vitoria El fallo supone un duro revés para el Gobierno vasco, que tachó la norma de «medida de excepción». El recurso sostenía que 10 de sus 13 artículos y la disposición transitoria (que regula el fraude de ley en el que incurrirían las formaciones políticas que actúen como sucedáneos de otras ya ilegalizadas) pueden vulnerar derechos fundamentales y «violar principios de seguridad jurídica».